Morena blinda al narco: la reforma “anti-CIA” que prioriza el control político sobre la vida de los mexicanos
Morena propone destituir e inhabilitar hasta 20 años a funcionarios que permitan agentes extranjeros sin aval federal
CDMX.- Morena presentó este miércoles una iniciativa para reformar la Ley de Seguridad Nacional y la de Responsabilidades Administrativas: destituir e inhabilitar hasta por 20 años a cualquier funcionario estatal o municipal que permita a agentes extranjeros actuar en tareas de inteligencia o seguridad sin aval expreso del Ejecutivo federal. La excusa es el caso de Chihuahua, donde dos agentes de la CIA murieron en un accidente al regresar de un operativo que desmanteló un narcolaboratorio de dimensiones extraordinarias. Ni la gobernadora Maru Campos ni el fiscal estatal (quien ya renunció) informaron al gobierno federal. Hechos verificados, sí. Pero la respuesta huele a revancha.
La crítica es dura y no admite matices: en un país donde los cárteles matan a diario y el gobierno federal ha perdido el control de regiones enteras, Morena elige criminalizar la colaboración efectiva con Estados Unidos en vez de combatir la podredumbre interna. Mientras los narcos operan con impunidad, esta reforma no toca a los funcionarios que sí han pactado con el crimen organizado; solo a quienes se atreven a pedir ayuda externa cuando la Sedena y la Guardia Nacional fallan. Es centralismo disfrazado de soberanía, un golpe a la autonomía de los estados y un mensaje claro: si no es con nuestra venia, mejor que los narcos sigan reinando.
En resumen, no es defensa de México. Es blindaje político. Morena no quiere que nadie le quite el monopolio del relato ni del poder, aunque eso cueste más sangre mexicana. La iniciativa es un error estratégico que solo beneficia a quien hoy más daño nos hace: el crimen organizado.




