CDMX.— Este martes, Ariadna Montiel Reyes, dirigente nacional de Morena, salió a defender la política educativa de la 4T con el argumento más gastado del catálogo oficial: la culpa es de la pandemia. Esa misma pandemia que, según el calendario, terminó hace años. Pero en el discurso guinda sigue funcionando como comodín para casi todo lo que no sale bien.
En conferencia, Montiel recordó que los alumnos pasaron dos años en Zoom y que “no solo los de México, sino los del mundo” sufrieron ese golpe. Para sellar la tesis, puso de ejemplo a su hija de 13 años, que iba en primer grado cuando llegó el confinamiento y “el Zoom no alcanzaba a resolver un momento tan importante”. Conmovedor. También insuficiente.
Porque PISA 2025 no evalúa a niños de primer grado de 2020. Evalúa a estudiantes de 15 años. Y México no solo no recuperó terreno: volvió a caer. En matemáticas obtuvo 388 puntos, siete menos que en 2022 y 21 menos que en 2018. En lectura, 408. En ciencias, 414. El 41.8% quedó por debajo del nivel básico en las tres áreas. En matemáticas, apenas 30% alcanza competencias mínimas. El promedio de la OCDE es 65%.
O sea: seis años después del cierre de escuelas, con dos sexenios de “transformación educativa”, el diagnóstico sigue siendo el mismo y la explicación también.
Montiel insistió en que la SEP “ha hecho todo por ir fortaleciendo” y que Sheinbaum ha invertido en las condiciones laborales de los maestros, “justo lo que comentábamos de las reformas estructurales de Peña Nieto”. Traducción libre: se canceló la reforma anterior, se apostó al relato y, cuando llegan los números, se culpa a un virus de 2020. “Estamos en el camino correcto”, dijo. El camino correcto, al parecer, es el que baja de 409 a 388 en matemáticas y todavía se presenta como avance.
La presidenta Claudia Sheinbaum sumó otra capa al manual: PISA “tiene limitaciones”, “bajó en todos los países” y “no es exclusivo de México”. Cierto que hay caída global. También es cierto que México ya venía abajo, que en matemáticas tocó su peor marca desde 2006 y que cuatro de cada diez estudiantes no llegan al piso básico. Culpar al termómetro no baja la fiebre.
Ya son ocho años de modelo 4T: López Obrador de 2018 a 2024 y Sheinbaum desde 2024. Tiempo de sobra para dejar de usar la pandemia como tapete. Si el Zoom de 2020 todavía explica los resultados de 2025, el problema no es solo el virus. Es que el sistema no aprendió ni a leer su propia boleta.



