CDMX.— Morena optó por el mexiquense Higinio Martínez Miranda para presidir el Senado de la República a partir del 1 de septiembre, en sustitución de Laura Itzel Castillo, de cara al tercer año de la LXVI Legislatura y al inicio del proceso electoral 2027.
La bancada mayoritaria, coordinada por Ignacio Mier, eligió al texcocano por mayoría frente a otras tres opciones que estaban sobre la mesa: un año más del controvertido Gerardo Fernández Noroña al frente de la Cámara alta, el ex priista Óscar Cantón Zetina y el veracruzano Manuel Huerta.
La disyuntiva era clara: una conducción institucional o una presidencia militante que convirtiera al Senado en trinchera de la batalla electoral. La fracción guinda se inclinó por la primera vía.
Martínez, de 70 años, asume con un discurso de construcción de acuerdos y trato igualitario conforme al reglamento, no para defender posiciones partidistas. Estará al frente de la Mesa Directiva hasta agosto de 2027 y le tocará conducir un Senado cada vez más estridente, en medio de un proceso electoral que inicia formalmente el 10 de septiembre.
Su designación no estuvo exenta de fricciones internas. Una foto en la que aparece caminando del brazo con la panista Lilly Téllez por el patio del Senado generó desconfianza en el ala radical de la 4T. Fernández Noroña lo acusó de “connivencia con el PRIAN” y lanzó su propia candidatura para regresar a la Mesa, con el argumento de que Morena necesitaría en año electoral a alguien que confronte y “mantenga a raya a los opositores”.
La bancada, sin embargo, prefirió no repetir la cadena de escándalos protagonizada por Noroña en el primer año de la Legislatura y optó por el perfil templado y conciliador de Martínez. Legisladores guindas aseguran que ese perfil también fue respaldado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El operador que venció al Atlacomulco
Hace 51 años, en 1975, Martínez tomó una decisión que marcó su vida: a los 19 años, estudiante de Medicina originario de Texcoco, se afilió al entonces ilegal Partido Mexicano de los Trabajadores, fundado por Heberto Castillo para luchar por derechos laborales y democracia. No imaginaba que dos años después el régimen priista legalizaría los partidos, ni que la izquierda llegaría al poder.
Desde entonces ha participado en la fundación de cuatro fuerzas de izquierda: el PMT, el Partido Mexicano Socialista, el PRD y Morena. Ha sido tres veces diputado local, tres veces senador, dos veces presidente municipal de Texcoco, candidato a la Gubernatura en 1999 y dirigente estatal de tres partidos.
Es fundador del Grupo Texcoco, que en 2023 desplazó al otrora poderoso Grupo Atlacomulco. Bajo su guía se formaron Delfina Gómez —cuya campaña de 2017 coordinó—, Horacio Duarte, actual secretario de Gobierno del Estado de México, y la mayoría de los cuadros que hoy gobiernan a nivel municipal en la entidad.
Interlocutor de una docena de gobernadores —de Alfredo del Mazo padre e hijo a Enrique Peña Nieto—, negociador y experto en movilización, aporta un capital cuantificable: según sus registros, su grupo aportó 4.3 millones de votos a López Obrador en 2018 y 5.1 millones a Sheinbaum en 2024. A diferencia de Cantón Zetina —que se sumó a AMLO en 2012 tras combatirlo en Tabasco— o de Noroña, Martínez militaba en el socialismo cuando López Obrador aún era priista.
Fue pieza clave en las tres campañas de Cuauhtémoc Cárdenas (1988, 1994 y 2000) y las tres de AMLO (2006, 2012 y 2018), aunque no sin desencuentros. El más recordado fue en 2018, cuando apoyó la continuidad del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco, proyecto de Peña Nieto que AMLO canceló en la transición. “Sé perfectamente lo que es el aeropuerto; vivo ahí, y sé que sería un beneficio y no un daño para Texcoco”, declaró entonces, aunque terminó acatando.
En 2022 volvió a quedar relegado cuando López Obrador designó a Delfina Gómez como candidata al Estado de México y encargó a Horacio Duarte coordinar “la batalla maestra”. Tras la victoria de Gómez en 2023, Martínez recibió una inexistente “coordinación de proyectos especiales”, a la que renunció dos meses después.
Pese a ello se reeligió senador en 2024 y encabezó la estructura territorial de Morena, sumando a ex priistas como Alejandra del Moral. En el Senado ha impulsado iniciativas sobre zonas metropolitanas, desarrollo municipal y, en abril pasado, una reforma a la Ley de Partidos para regular procesos internos de candidaturas con nuevas atribuciones al INE.




