CDMX.- La Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados aprobó la Cuenta Pública 2024 —la última del sexenio de Andrés Manuel López Obrador— con los votos de Morena y aliados (31 a favor contra 10 de la oposición). Lo hizo pese a que la Auditoría Superior de la Federación documentó irregularidades por unos 67 mil 174 millones de pesos, de los que apenas se recuperaron poco más de 2 mil millones: quedan pendientes de aclarar alrededor de 65 mil 74 millones, es decir, el 97% del monto observado, según denunció el panista Héctor Saúl Téllez.
El grueso de ese dinero (cerca del 91%, unos 59 mil 363 millones) corresponde a gasto federalizado en estados y municipios: aportaciones, participaciones, salud, educación e infraestructura. A nivel federal quedan pendientes unos 5 mil 805 millones, con Pemex a la cabeza (más de 1 mil 700 mdp), seguido de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Salud y Marina. No es un episodio aislado: en el sexenio completo la ASF acumuló observaciones por más de 103 mil millones, de los que solo se han recuperado alrededor de 4 mil, lo que deja un saldo de opacidad superior a los 99 mil millones.
Morena alega que “aún hay plazo” para solventar, pero el aval mecánico de la mayoría convierte la fiscalización en trámite. La 4T llega al final de su sexenio con el mismo patrón que criticó durante años: montos millonarios sin comprobar, concentrados sobre todo en gobiernos locales (muchos de su propio signo), y una Cámara que prefiere archivar que exigir cuentas reales. El discurso de austeridad y honestidad choca de frente con las cifras de la ASF; el resultado es un cierre político que prioriza la lealtad partidista sobre la rendición de cuentas.
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