Morena falla en su intento de juicio político contra Maru Campos y regala a Fox y Calderón un mitin anti-4T en Chihuahua
PAN cierra filas con Maru Campos en Chihuahua; Fox y Calderón arropan a la gobernadora ante intento fallido de juicio político
Chihuahua.- Chihuahua se convirtió este sábado 30 de mayo en el escenario de un acto de resistencia panista que nadie en Palacio Nacional quería ver. Gobernadora Maru Campos, militantes del PAN, ex presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, y el dirigente nacional Jorge Romero llenaron el Centro de Exposiciones y Convenciones con un solo mensaje: “Fuera Morena” y “Yo con Maru”.
El detonante fue claro. La Fiscalía General de la República y Morena impulsaron un juicio político contra Campos por presunta violación a la soberanía (el argumento central: supuesta colaboración con agentes extranjeros en temas de seguridad). El plazo para ratificar esa solicitud venció este sábado sin que se concretara. El intento de inhabilitarla o destituirla se diluyó.
Eso no es fortaleza. Es torpeza política.
En lugar de aislar a una gobernadora opositora, el gobierno federal logró exactamente lo contrario: unificar al PAN, traer de vuelta a sus figuras más polarizantes y regalarle a la oposición una narrativa de “persecución política” que resuena fuerte entre quienes ya desconfían del uso de las instituciones. Fox y Calderón hablaron de “narcogobierno”, “estado autoritario” y “totalitarismo”. Palabras duras, pero que calan cuando el propio gobierno federal se ve usando la justicia como herramienta selectiva contra adversarios.
Es verdad que el PAN no está libre de culpas históricas. Nadie con memoria olvida a Genaro García Luna ni los excesos de aquellos sexenios. Pero ese no es el punto central aquí. El punto es que Morena, en lugar de resolver los problemas reales de Chihuahua o del país, decidió apostar por la confrontación judicial contra una gobernadora incómoda. El resultado: un acto de respaldo que se transmitió en vivo, que llenó salones y que ahora se usa como prueba de que la “4T” no tolera disidencia.
Maru Campos lo dijo sin rodeos: “El final del régimen va a comenzar en Chihuahua”. Exagerado o no, el mensaje prende porque el gobierno federal le dio el combustible. En vez de mejorar su imagen como institución imparcial, Morena aparece como un poder que persigue, acosa y luego fracasa. Eso no construye autoridad. La erosiona.
La persecución no debilitó a Maru. La blindó. Y, de paso, le recordó a millones de mexicanos por qué desconfían del uso político de las fiscalías. Mal cálculo, Morena. Muy mal cálculo.



