¡Morena no es partido: es el Cártel de Macuspana con fuero electoral! Alito le prende fuego al régimen y exige cancelar su registro
Alito Moreno exige entregar a Rocha Moya y anuncia solicitud al INE para cancelar el registro de Morena
CDMX.- En pleno Senado, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas tiró la bomba que nadie en la 4T quería oír: exigió que entreguen ya a Rubén Rocha Moya y al resto de funcionarios sinaloenses señalados por Estados Unidos, y anunció que el PRI pedirá formalmente al INE la cancelación del registro de Morena por ser “un cártel del crimen organizado”, no un partido político.
Los hechos son brutales y verificados. El 29 de abril la Corte del Distrito Sur de Nueva York levantó cargos contra Rocha Moya —gobernador de Sinaloa desde 2021— y nueve altos exfuncionarios por conspiración para importar narcóticos a gran escala, posesión de armas de guerra y protección al Cártel de Sinaloa (facción Chapitos). Según la acusación oficial, los narcos secuestraron y amedrentaron rivales para garantizar la victoria de Rocha en 2021. A cambio, el gobernador les dio impunidad total.
Eso no es “narrativa opositora”. Es la justicia gringa con nombres, fechas y modus operandi. Y coincide exactamente con lo que vivió la diputada priista Paola Gárate en Sinaloa: el 5 de junio de 2021 fue secuestrada más de nueve horas junto a su equipo por un convoy de más de 20 vehículos armados. “Ya estaba decidido”, le dijeron. Ella y cientos de operadores priistas fueron levantados “a punta de bala”. Morena ganó. Punto.
Alito no se quedó en palabras. Mostró el acuse de la denuncia ante la FGR contra los “narcopolíticos” del llamado “Cártel de Macuspana” y armó el expediente jurídico para que el INE revoque el registro de Morena: intimidación a casillas, secuestros masivos y apoyo del crimen organizado en la jornada electoral.
La respuesta de Claudia Sheinbaum fue previsible: “verdad, justicia y soberanía”. Traducción: no vamos a proteger a nadie… pero tampoco vamos a actuar mientras no haya “pruebas contundentes” bajo la ley mexicana. Mientras tanto, Sinaloa sigue siendo zona de guerra, con balaceras diarias y un gobernador acusado de ser socio del cártel más sanguinario del continente.
La crítica es dura porque la realidad lo exige: Morena lleva años operando como estructura criminal con boleta electoral. Secuestraron la democracia en 2021 y hoy gobiernan con el mismo modus. Alito tiene un pasado turbio, nadie lo niega, pero aquí los hechos no mienten: un cártel no puede tener registro como partido. México ya no aguanta más simulaciones. O se destituye a los narco-gobernadores o la democracia se convierte en una farsa armada. Fin del cuento.





