CDMX.— Morena publicará las encuestas con las que eligió a sus coordinadores estatales, pero no de inmediato. Lo hará cuando termine de nombrar a los 17 encargados de las Coordinaciones de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, figura con la que el partido organiza territorio rumbo a las gubernaturas de 2027.
La presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel, lo anunció este martes en su conferencia semanal, un día después de que Claudia Sheinbaum pidiera abrir esos resultados y negara que el proceso sea un “dedazo”. La mandataria sostuvo que el método de encuestas nació precisamente para que la definición no dependiera de la dirigencia y que, en su momento, los ejercicios deberían hacerse públicos.
“Las daremos a conocer detalladamente, una por una”, dijo Montiel. Hasta ahora hay 10 coordinadores designados; faltan siete estados. La publicación, según la dirigencia, llegará cuando se complete el mapa.
El anuncio no ocurre en el vacío. Varios aspirantes que no quedaron han cuestionado la opacidad de las mediciones. El coordinador parlamentario del PT, Reginaldo Sandoval, ha endurecido el tono y ha llegado a hablar de una posible ruptura de la alianza. En entidades como Zacatecas, Michoacán y Sinaloa las fricciones con PT y PVEM han sido más visibles. Sheinbaum llamó a “serenarse” y a no convertir el descontento en un asunto personal.
Cómo se elige, según Morena
Montiel describió un filtro en dos etapas. PT y PVEM proponen un aspirante por estado. Morena reduce sus propios perfiles a cuatro, primero con un sondeo telefónico de popularidad entre su padrón. Con esos seis nombres se hacen encuestas cara a cara.
En cada entidad hay, como mínimo, tres ejercicios: uno del partido y dos “espejo” pagados por Morena. En algunos estados los aliados pidieron una medición propia. La dirigencia afirma que no ha habido diferencias entre la encuesta de Morena y las espejo; si las hubiera, los estatutos dan primacía a la del partido guinda.
Los resultados no se anuncian en una asamblea abierta. Según el relato de Montiel, se proyectan en un salón privado del World Trade Center, con aspirantes y, cuando asisten, dirigentes aliados. Ahí se identifica al mejor evaluado y después se hace el nombramiento público. No todos los aliados han llegado a esas reuniones.
Sheinbaum ha insistido en que las encuestas ponderan varias preguntas —no solo “quién te gusta más”— y que suelen contrastarse con más de una casa encuestadora. El partido presenta el mecanismo como un acuerdo con PT y PVEM. Los aliados, en cambio, han dicho en varios momentos que no siempre se les mostró la evidencia o que sus perfiles quedaron fuera en filtros previos.
Qué está en juego
Esas coordinaciones no son un cargo menor. Funcionan como precandidaturas de facto: organizan la estructura local y, en la práctica, suelen convertirse en la carta de la coalición para gobernador. En 2027 se renovarán 17 gubernaturas. Morena y sus aliados gobiernan 13 de esas entidades y buscan conservarlas e intentar avances en plazas como Chihuahua y Nuevo León.
Entre los nombres ya definidos hay perfiles de alto voltaje: Beatriz Mojica en Guerrero, Santiago Nieto en Querétaro, Carlos Torres Piña en Michoacán, Julieta Ramírez en Baja California. Varias designaciones han generado críticas internas, sea por el origen político del ganador, por la ausencia de aliados en el acto o por la sospecha de que el resultado se acordó antes de medirse. El partido responde que el pueblo decide por encuesta y que el descontento de quien pierde es inevitable.
Publicar “una por una” las mediciones es, a la vez, un gesto hacia Sheinbaum, un intento de contener al PT y una prueba de consistencia: si las cifras coinciden como dice Montiel, la apertura puede bajar la temperatura; si no, el debate sobre quién manda en la alianza se trasladará de los salones privados a los documentos.



