Morena se blinda a lo grande: ahora anulará elecciones por “injerencia extranjera” y se cuelga hasta 2028 en el Poder Judicial
Morena declara constitucionales las reformas: nueva causal de nulidad electoral por “injerencia extranjera” y aplazamiento de la elección judicial al 2028
CDMX.- Este lunes 1 de junio, la senadora Laura Itzel Castillo, presidenta de la Comisión Permanente, emitió la declaratoria de constitucionalidad de dos reformas que consolidan el control de Morena sobre las instituciones: una nueva causal de nulidad electoral por intervención extranjera y el aplazamiento de la elección de jueces y magistrados al 2028, con posibilidad de permanencia para los actuales.
La oposición, en un gesto más simbólico que efectivo, dio la espalda durante la sesión. Rubén Moreira (PRI) lo justificó con crudeza: “Por eso dimos la espalda, porque ustedes acaban de violar el principio de no reelección”, además de acusar al gobierno de quebrar al país y entregarlo al crimen organizado. Desde Morena, la diputada Beatriz Andrea Navarro respondió con el nivel que ya caracteriza al oficialismo: “Quien da la espalda, da las nalgas y ustedes ya les dieron las nalgas a los países extranjeros”.
La Barra Mexicana de Abogados fue más precisa y preocupante: esta nueva causal “compromete la certeza jurídica y genera incertidumbre”. Una norma tan amplia y subjetiva puede convertirse en un arma perfecta para anular cualquier resultado incómodo, bajo la excusa de “injerencia” (¿tuits de Trump?, ¿informes de Estados Unidos?, ¿críticas internacionales?).
En la práctica, Morena no está defendiendo la soberanía: está blindando su permanencia en el poder. Aplaza la elección judicial que ellos mismos impulsaron en 2024 (porque les conviene corregir “erratas” y mantener a sus magistrados), y se arma de un recurso que podrá usar selectivamente. Mientras tanto, el verdadero problema —la penetración del crimen organizado en las elecciones y en el Estado— sigue sin resolverse, como lo recuerdan los casos judiciales en Nueva York contra exfuncionarios.
Esto no es protección. Es un retroceso autoritario disfrazado de patriotismo. La democracia mexicana no se defiende inventando causales vagas para anular votos: se defiende respetando las reglas y combatiendo la corrupción real. Ayer, Morena demostró que prefiere cambiar las reglas a perderlas. Y la oposición, de espaldas, solo ofreció un espectáculo.





