¡Morena se devora por dentro! Militantes furiosos abuchean, empujan y retienen a su propio dirigente en Veracruz
Morena se divide en Veracruz: militantes increpan al dirigente estatal Esteban Ramírez Zepeta en Tatahuicapan
Veracruz.- En Tatahuicapan de Juárez, un grupo de militantes de Morena increpó y retuvo entre gritos y empujones al dirigente estatal Esteban Ramírez Zepeta. Lo acusaron de permitir el regreso de perfiles que habían abandonado el movimiento, un reclamo que expone la fragilidad de un partido que vive de purgas y reingresos constantes. Ramírez Zepeta respondió con la frase de manual: “Podrán decir lo que quieran, pero jamás que soy corrupto y desleal”. El Comité Estatal de Morena Veracruz lo respaldó de inmediato y condenó la confrontación, pidiendo “diálogo”.
Este episodio no es un simple pleito local. Revela que Morena en Veracruz —y en general— es un cascarón vacío de principios, lleno de ex priistas, oportunistas y cuotas de poder que se pelean por los mismos huesos de siempre. Acusan de “traición” a quien abre la puerta a los que antes llamaban corruptos, mientras el propio dirigente se defiende con la misma retórica hueca que usaban los partidos que decían combatir. La “Cuarta Transformación” se reduce a esto: peleas internas por controlar el botín, sin renovación real ni coherencia ideológica.
Lo más descarnado es que ni siquiera entre los suyos creen ya en la pureza del movimiento. Si hasta los morenistas de base persiguen al dirigente por traer de vuelta a los “desleales”, queda claro que el partido es solo una maquinaria de poder donde la lealtad dura lo que convenga. El resto es pura propaganda.



