¿Mundial en zona de guerra? Faitelson desnuda la vergüenza mexicana a meses del Mundial 2026
¡México en llamas y el Mundial a la vista! Abaten a 'El Mencho' y estalla el infierno en Jalisco
CDMX.- David Faitelson no se anda con rodeos: “México podría ser el primer país en guerra que organiza un Mundial”, espetó el controvertido periodista en su cuenta de X, tras el caos desatado en Guadalajara por el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El operativo federal del 22 de febrero de 2026 provocó narcobloqueos, quema de vehículos y comercios, e incluso la cancelación de partidos de la Liga MX Femenil, como el Clásico entre Chivas y América. La violencia se extendió por Jalisco, con ataques a bancos y gasolineras, recordando episodios similares en Culiacán en 2019, y poniendo en jaque la sede del Estadio Akron para los encuentros mundialistas.
Esta crisis no es aislada; es el síntoma de un Estado fallido donde el narco dicta el ritmo en regiones clave. A solo cuatro meses del arranque del Mundial 2026 –compartido con EE.UU. y Canadá–, México presume sedes como Guadalajara, pero ignora alertas de inseguridad que ya disuaden a turistas y federaciones. Reacciones en redes, como las de usuarios que exigen a la FIFA replantear la sede, contrastan con defensores del gobierno que minimizan el caos, pero los hechos son irrefutables: el CJNG, uno de los cárteles más violentos, ha atomizado la violencia tras la caída de su capo. Faitelson, pese a su polémica reputación, acierta al cuestionar: ¿priorizamos el fútbol sobre vidas humanas en un país donde la guerra del narco cobra miles de víctimas al año?
La crítica es ineludible: el gobierno de Morena ha fallado estrepitosamente en pacificar el país, vendiendo una imagen de estabilidad que se desmorona con cada balacera. Organizar un evento masivo como el Mundial en medio de este infierno no solo es irresponsable, sino criminal; expone a millones a riesgos innecesarios y mancha la reputación global de México. Si la FIFA no actúa –como sugieren voces en X y medios–, este torneo podría pasar a la historia no por goles, sino por tragedias evitables. Basta de propaganda: o se resuelve la inseguridad, o que se lleven el circo a otro lado.





