Veracruz.- La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, negó este jueves conocer a José Amílcar Olán y calificó de “montaje de la derecha” los audios difundidos por Latinus en los que el empresario tabasqueño —señalado como operador cercano a Andy y Bobby López Beltrán— presume haber vendido 22 mil millones de pesos a la Refinería Olmeca de Dos Bocas y habla de reuniones prioritarias con Leonardo Cornejo. “Nunca la conocí… esto es parte de la derecha internacional”, dijo, y recordó que salió de la obra hace más de tres años con 74 auditorías. Pero cuando le preguntaron si los ataques podrían venir de Palacio Nacional, mostró incomodidad y dio por terminada la entrevista.
El problema es que Cornejo no es un desconocido. Fue el encargado operativo de Dos Bocas bajo las órdenes de Nahle en la Secretaría de Energía y hoy es su secretario de Infraestructura y Obras Públicas en Veracruz. Los audios lo presentan como “el mero mero de toda la refinería” y lo colocan en reuniones que Olán consideraba prioritarias. Nahle insiste en que Olán nunca trabajó ahí ni tenía empresas en el proyecto, pero no explica por qué su hombre de confianza de la megaobra del sexenio anterior mantiene acceso tan directo con un operador que, según las grabaciones, manejaba volúmenes equivalentes a casi la mitad del presupuesto de Tabasco.
La respuesta de Nahle sigue el libreto habitual: todo es montaje de la derecha y las auditorías lo limpian. Sin embargo, el corte abrupto ante la pregunta de Palacio Nacional delata que la narrativa se le cae cuando el origen del problema puede estar dentro de su propio movimiento. Si fuera solo “la derecha internacional”, no tendría por qué incomodarse. Al rehusarse a responder, deja en el aire lo que más le pesa: que el círculo que operaba en Dos Bocas no se disolvió, se reubicó, y que ella misma lo trajo consigo a Veracruz. La negativa absoluta y el silencio selectivo no cierran el caso; lo hacen más visible.
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