¡Narco-fantasma en el Senado! Morena protege a Inzunza pese a sus ausencias, cuentas congeladas y señalamientos de EU
Senador de Morena Enrique Inzunza acumula seis faltas consecutivas y sigue cobrando pese a bloqueo de cuentas por la UIF
CDMX.- Enrique Inzunza Cázares, senador de Morena por Sinaloa, acumula más de un mes sin aparecer por el Senado. Lleva seis faltas consecutivas en la Comisión Permanente, sin justificar ni una sola. La UIF le congeló las cuentas hace semanas tras graves acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos: lo señalan como el enlace directo entre el gobierno de Rubén Rocha Moya y “Los Chapitos”, negociando protección a cambio de favores políticos. La orden de bloqueo también incluye al propio gobernador con licencia y varios funcionarios sinaloenses.
Pese a todo, sigue cobrando su dieta del erario público. La oposición —Carolina Viggiano del PRI y Mayuli Latifa del PAN— lo denunció con nombre y apellido en tribuna, calificándolo de “vergonzoso”. ¿Y qué responde Laura Itzel Castillo, presidenta de la Mesa Directiva y morenista de pura cepa? “No sabría decirle” cómo le llegan los pagos ni si presentó justificante. Asunto “administrativo”, dice, como si el Senado fuera una oficina de trámites y no el corazón del Poder Legislativo. Patético.
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, salió a defenderlo abiertamente. En un acto de su partido, aseguró que Inzunza no tiene que separarse del cargo porque “es una decisión personal”. Dijo que “ha cumplido con presentarse a la FGR”, que no asistió a la discusión de validación de candidatos por los señalamientos de EU (incluso solicitó licencia para el periodo extraordinario) y que, por tanto, “se han cumplido las condiciones”.
Montiel comparó el caso con otros (mencionó a Rocha y a una “María Eugenia” que “ni se ausenta ni se presenta”) y justificó que el senador siga bajo fuero mientras enfrenta la investigación. En resumen: para Morena, todo está bien.
Esto ya no es un descuido: es protección descarada y a plena luz del día. Mientras Inzunza sigue jugando al fantasma, los mexicanos pagamos su sueldo y Morena lo blinda con argumentos de “decisión personal” y “cumplió con la FGR”. La Cuarta Transformación ya no disimula: aquí el que se alinea con el cártel, cobra, no va a trabajar y, encima, recibe el respaldo oficial del partido. Vergüenza nacional. ¿Hasta cuándo?



