Narcoescudo oficial: Morena protege a su gobernador mientras finge investigar
Narcoescudo en Palacio: FGR admite que “aún no tiene pruebas” contra el gobernador Rubén Rocha Moya
CDMX.- La Fiscalía General de la República (FGR) admitió que aún no tiene “pruebas” contra Rubén Rocha Moya, el gobernador con licencia de Sinaloa señalado por Estados Unidos por presuntos nexos con el crimen organizado. Ernestina Godoy confirmó que el caso sigue en “etapa de investigación”, que pidieron a EU justificar la urgencia de la extradición y que las indagatorias se limitan a lo que los estadounidenses aporten. Mientras, la Secretaría de Relaciones Exteriores anunció que transparentará parte de las peticiones, pero reservará las notas diplomáticas y expedientes judiciales “por su naturaleza”. Ricardo Anaya exigió detener ya al “narcogobernador” y cuestionó por qué la FGR reservó por cinco años la declaración de Rocha.
Esto no es torpeza burocrática, es protección descarada. Dos meses después de la solicitud estadounidense, México sigue sin avanzar, igual que en otros casos de la lista de diez funcionarios. La misma lógica que reservó información clave y que diferencia el trato a aliados de Morena del que se da a opositores. Mientras EU actúa con evidencia, aquí el gobierno de Sheinbaum y la FGR actúan como bufete defensor: lento, opaco y selectivo.
La ciudadanía ya lo ve claro: “abrazos no balazos” mutó en “impunidad para los nuestros”. Este escándalo no solo erosiona la credibilidad del gobierno federal, sino que confirma lo que muchos denuncian desde hace años: un partido que llegó prometiendo combatir la corrupción ahora encubre a sus cuadros cuando el narco toca la puerta. Sin acción real, solo palabras y reservas, México sigue siendo el patio trasero donde el crimen y el poder se confunden.




