¡Narcopartido al descubierto! Oposición le grita “¡Sinaloa es de Los Chapitos!” a Morena mientras EE.UU. acusa a Rocha y su círculo
Oposición arremete contra Morena tras acusaciones de EE.UU. a Rocha Moya y funcionarios de Sinaloa
CDMX.- El bombazo llegó ayer desde Washington y no fue un rumor de X: el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya (Morena), y a otros nueve funcionarios de su círculo cercano —incluido un senador y el alcalde de Culiacán— de conspirar con “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa. Les imputan tráfico masivo de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina hacia EE.UU., posesión de armas de guerra y protección a cambio de sobornos y apoyo político. Rocha niega todo y lo llama “ataque a la soberanía”. México responde que no hay pruebas. Pero el expediente ya está en un tribunal federal de Nueva York. Real. Verificado. Y duele.
Ante eso, la oposición no se quedó callada. Por una vez, actuó como si le importara México:
- El PRI lo dijo sin anestesia: Morena es un “narcopartido”. Exigió investigaciones a fondo y detenciones inmediatas.
- Movimiento Ciudadano, a través de Jorge Álvarez Máynez, fue directo: “Rocha no debe seguir siendo gobernador”. Pidió que el gobierno federal se deslinde y deje investigar.
- El PAN subió la apuesta: solicitó la desaparición de poderes en Sinaloa por la crisis de seguridad que, según ellos, ya es incontrolable.
- Xóchitl Gálvez remató: “Hasta me multaron por llamar narcopartido a Morena. Hoy el tiempo me dio la razón”. Y exigió que Claudia Sheinbaum pida la separación inmediata de Rocha y los señalados.
Crudo y sin adornos: esto no es un “señalamiento político”. Es una acusación formal de la justicia estadounidense contra el primer círculo de un gobernador morenista en uno de los estados más estratégicos para el narco. Mientras Morena habla de “golpe blando” y defiende la “cuarta transformación”, la oposición —al menos por hoy— obliga al debate que el gobierno ha evadido durante años: ¿hasta dónde llegó la captura de instituciones por el crimen organizado?
La pregunta incómoda queda en el aire: si EE.UU. tiene razón, ¿cuánto más tardará México en actuar? Porque hasta ahora, la única que se movió de verdad fue la DEA. Y eso, para un país que presume soberanía, es una humillación que no se borra con discursos.







