¡Ni algodón queda! El bochornoso derrumbe del IMSS-Bienestar que la 4T no puede seguir ocultando
Trabajadores del Hospital Civil de Oaxaca marchan por desabasto crítico e incertidumbre laboral
Oaxaca.- Trabajadores del Hospital Civil “Dr. Aurelio Valdivieso” —el más importante del estado— salieron a marchar porque ya no hay ni lo más elemental: gasas, suturas, tiras reactivas, anestésicos, antibióticos… ni algodón. “Estamos trabajando con lo mínimo indispensable. No podemos atender a la gente si nos falta hasta lo básico”, denunciaron integrantes de la Subsección 07 del SNTSA. El desabasto oscila entre 40 % y 62 % según las claves, según ellos mismos documentaron. Algunos médicos y enfermeras llevan de su bolsillo los insumos para curar heridas o medir glucosa.
Esto no es un “bache” ni una “herencia del pasado”. Esto ocurre en 2026, dos años después de que Andrés Manuel López Obrador proclamara en su sexto informe, con el pecho inflado: “El sistema de salud de México no es como el de Dinamarca… ¡es mejor que el de Dinamarca!”. La realidad grita lo contrario.
El IMSS-Bienestar, la gran promesa de la Cuarta Transformación, se está cayendo a pedazos en Oaxaca y en varios estados. Los trabajadores lo llaman sin rodeos: “un fracaso nacional”. Falta personal fijo, hay incertidumbre laboral por la transición forzada y los pacientes pagan las consecuencias: o compran sus medicamentos o se van sin tratamiento. Mientras tanto, el gobierno federal recorta presupuesto a Salud (el ramo 12 y el ISSSTE sufrieron tijeretazos en 2026) y sigue enviando “ayuda humanitaria” a Cuba. La ironía duele: algodón para La Habana, pero ni una gasa segura para Oaxaca.
La 4T nos vendió un sueño danés. Nos entregó un sistema que ni siquiera alcanza el nivel de un hospital público decente en un estado pobre. Esto no es transformación. Es negligencia disfrazada de discurso. Y los que pagan el precio son los más pobres, los que supuestamente iban a ser “prioridad”.
Ya no hay excusas. Ni algodón. Ni vergüenza.



