“¡No estás sola!”: Morena abraza a sus narco-señalados y desafía a EE.UU. en pleno congreso
Morena cierra filas en su congreso: “Claudia no está sola” ante señalamientos de EE.UU.
CDMX.- En el VIII Congreso Nacional Extraordinario de Morena, Alfonso Durazo —gobernador de Sonora y figura clave del partido— salió a blindar a Claudia Sheinbaum: “No estás sola”, corearon los militantes mientras el dirigente advertía de un “contexto internacional convulso” y rechazaba cualquier señalamiento contra cuadros como Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa señalado por EE.UU. por presuntos nexos con el crimen organizado. Durazo defendió la “dignidad” de los militantes y aseguró que la oposición “morderá polvo” otra vez en 2027. Minutos después, Ariadna Montiel asumió como dirigente nacional y repitió el libreto: “Cooperación sí, subordinación no, injerencismo jamás”.
El cinismo es brutal. Mientras Morena celebra su unidad interna y promete transformación, gobernadores de sus filas enfrentan acusaciones graves de Washington por presuntos pactos con cárteles. En lugar de depurar y exigir transparencia, el partido opta por la victimización y el grito de soberanía. Durazo, Montiel y compañía convierten las evidencias en “ataques políticos” y a los señalados en mártires. México sigue sangrando por violencia y fentanilo, pero para ellos el problema es siempre externo: la derecha, los medios, los gringos.
Este congreso no fortalece al movimiento; expone su podredumbre. Negar la crisis de confianza que genera tener gobernadores bajo sospecha de narcovínculos no es defensa de la dignidad, es blindaje de impunidad. Sheinbaum y Morena eligen rodearse de lealtades ciegas en vez de rendir cuentas reales. Mientras celebran que “no están solos”, el país se pregunta si algún día estarán del lado de los ciudadanos y no del poder a cualquier precio. La realidad, dura y sin filtros, les llegará antes de 2027.



