Noroña dinamita la “unidad” de Morena: humilla públicamente a la gobernadora de Tlaxcala por no arrodillarse ante Ana Lilia Rivera
Noroña exige unidad a gobernadora de Tlaxcala en acto de Ana Lilia Rivera
Tlaxcala.- Gerardo Fernández Noroña utilizó el informe legislativo de la senadora Ana Lilia Rivera en Tlaxcala para lanzar un ataque directo contra la gobernadora Lorena Cuéllar. Lo acusó de “no ser correcto” no promover la unidad y de haber programado una marcha por la soberanía nacional casi al mismo tiempo que el evento de Rivera, insinuando que se buscó opacarla. El senador morenista, en tono de superioridad moral, exigió cerrar filas y respaldó abiertamente a Rivera como figura de futuro en el estado.
Los hechos confirman la tensión: el mismo 21 de junio, mientras Cuéllar encabezaba un acto oficial de defensa nacional, Noroña aprovechó la tribuna para cuestionar el timing y presionar a la gobernadora para que “estreche la mano” de su compañera. Ana Lilia Rivera, quien ya fue presidenta del Senado y acumula sus propios escándalos por lenguaje soez en tribuna, aparece ahora como la protegida del legislador más estridente de Morena.
Lo que queda expuesto es la podredumbre de siempre: Morena no tiene proyecto ni disciplina, solo pugnas de poder disfrazadas de “unidad”. Noroña, el mismo que se presenta como defensor del pueblo, actúa como un divisor profesional que usa la retórica patriótica para imponer su facción y castigar a quien no se somete. Cuéllar, gobernadora en funciones, recibe el fuego amigo de un correligionario que prefiere dinamitar la cohesión antes que ceder terreno. Esto no es transformación: es la misma política de caudillos y rencores que siempre criticaron.



