Noroña, el "compadre" que le complica la vida a Claudia: abucheado, corrido y burlándose de Trump
¡Lo corrieron como rata! Noroña huye de El Cardenal entre gritos de “narco” y “ratero”
CDMX.- En pleno Centro Histórico de la Ciudad de México, comensales de El Cardenal no aguantaron más. “¡Fuera! ¡Ratero, narco!”, le gritaron a Gerardo Fernández Noroña mientras salía del restaurante. El senador de Morena, acompañado de su inseparable cámara y escolta, tuvo que retirarse entre abucheos y reclamos. No es la primera vez, pero el video se volvió viral porque refleja el hartazgo ciudadano acumulado.
Horas después, el mismo Noroña subió un video donde se burla abiertamente de las acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Con un dibujo infantil de un monigote y la leyenda “fue él”, ironizó sobre las “pruebas brutales” de la justicia estadounidense. Minutos más tarde, Rocha Moya pidió licencia temporal. La burla no solo fue de mal gusto: fue un desafío directo al gobierno de Trump en un momento de máxima tensión bilateral.
Un usuario estadounidense no tardó en reaccionar: etiquetó a cuentas clave de EE.UU. para que vieran cómo “Morena, a través de Noroña, se burla de Trump”. Esa gota ya rebosó el vaso. México sigue protegiendo a los suyos con sorna mientras Washington acumula expedientes.
Noroña encarna al clásico “no me ayudes, compadre”. En lugar de tender puentes o bajar el perfil, alimenta la narrativa de provocación que más daña a Claudia Sheinbaum. Mientras el senador hace chistes, Morena enfrenta presión interna, aislamiento internacional y un rechazo en la calle que ya no se disimula.
La 4T quiso convertirlo en ícono popular. La realidad lo convirtió en símbolo de lo que muchos mexicanos ya no toleran: arrogancia, impunidad y un humor que solo empeora los problemas. Noroña no resuelve, multiplica. Y México, harto, empieza a cobrarle la cuenta en público.





