Noroña, el “defensor” de las mujeres que agrede y sueña con la Presidencia
Noroña apela sanción por violencia política contra alcaldesa y se postula para 2030
CDMX.- Gerardo Fernández Noroña volvió a exhibir su cinismo sin límites. En plena asamblea se autoproclamó como el único político que combate la violencia contra las mujeres, mientras apela la sanción por violencia política de género cometida contra la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, y mantiene su historial de ataques constantes a periodistas y opositoras. El mismo personaje que presume de progresista recurre a la victimización cuando le conviene y abre la puerta a presidir nuevamente la Mesa Directiva del Senado.
Lejos de arrepentirse, Noroña alimenta sus delirios presidenciales para 2030. Citó a expresidentes priistas y a Felipe Calderón —a quien llamó “plurinominal”— como ejemplo de que se puede llegar sin trayectoria de elección popular, ignorando que él encarna lo peor del oportunismo morenista: un parásito del erario que denigra a las mujeres en público y luego se erige su salvador. Su discurso no solo es ridículo; es una afrenta a las víctimas reales.
Este tipo de hipocresía no es un desliz, es el sello de una parte de la 4T que predica austeridad y feminismo mientras opera con doble rasero. Noroña no merece más plataformas: es el vivo ejemplo de cómo el cinismo y la impunidad degradan la política mexicana hasta convertirla en circo.



