Noroña: “¡Es arbitrariedad!” grita tras ser sancionado por violencia de género… mientras su asesor se gastaba 103 mil pesos en Suiza
Noroña califica de “arbitrariedad” su sanción por violencia política de género contra alcaldesa de Uruapan
CDMX.- El Tribunal Electoral del Estado de Michoacán resolvió por unanimidad el 7 de julio de 2026 que Gerardo Fernández Noroña incurrió en violencia política contra las mujeres en razón de género contra Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan. El fallo señala que sus expresiones reiteradas desmerecieron su gestión, cuestionaron su legitimidad como servidora pública sustituta tras el asesinato de su esposo Carlos Manzo y afectaron su imagen con referencias a su vida personal, excediendo los límites del debate político legítimo. La sanción incluye medidas de reparación integral y notificación a la Cámara de Senadores. Noroña respondió ayer calificando la resolución de “arbitrariedad”, insistiendo que llamar “fascista” a Quiroz por sus aspiraciones electorales no constituye agresión de género y retando a las magistradas a explicarlo públicamente.
Un mes antes de dejar la presidencia del Senado en 2025, uno de sus asesores, David Villanueva Aragón, viajó a Ginebra, Suiza, del 25 de julio al 1 de agosto de 2025, para supuestamente organizar la participación mexicana en la Sexta Conferencia Mundial de Presidentes de Parlamentos. Recibió 103 mil 388 pesos de viáticos y reintegró solo 13 mil 371 pesos. Las facturas circulan en redes, pero hasta ahora no aparece informe detallado en la Gaceta del Senado ni en la relación pública de viáticos de senadores.
Lo que revela este combo es un patrón claro: Noroña minimiza un fallo judicial unánime sobre violencia de género —un tema donde México tiene leyes específicas precisamente para proteger a mujeres en política— y se victimiza, mientras su entorno quemaba recursos públicos en viajes internacionales con transparencia cero. No es debate político legítimo ni “daño a su reputación”; es desprecio por las instituciones cuando no le favorecen y por el dinero de los contribuyentes. Quien se presenta como defensor del pueblo no puede permitirse ni ataques personales que los tribunales califican de violencia ni gastos opacos de su círculo cercano. La cuenta no cuadra.







