Noroña se cuela en el campamento de Irán en Tijuana y posa como héroe antiimperialista
Noroña visita a la selección de Irán en su campo de entrenamiento en Tijuana
Baja California.- Durante el Mundial 2026, la selección de Irán entrena en Tijuana tras mudar su base desde Arizona por problemas de visas con Estados Unidos. FIFA autorizó el cambio y el equipo usa instalaciones del Estadio Caliente bajo fuerte seguridad. En ese contexto, el senador Gerardo Fernández Noroña apareció el 13 de junio con gafete de acceso dentro del predio, se reunió con jugadores y cuerpo técnico, y compartió fotos y videos en redes con el mensaje: “Con la selección de fútbol de Irán y su cuerpo directivo. Tijuana, Baja California”. Comentó sobre el “trato injusto” que enfrenta el combinado persa y bromeó con un posible México vs Irán en la final.
Este gesto no es un simple acercamiento deportivo. Noroña, figura visible de Morena y con historial de respaldo a causas antioccidentales (Venezuela, Palestina), elige alinearse simbólicamente con un régimen teocrático autoritario señalado por Occidente por represión interna, apoyo a grupos armados y tensiones nucleares y geopolíticas. Su presencia, sin acompañamiento oficial de la SRE según los reportes, politiza un evento global en territorio mexicano y envía señales confusas justo cuando México coorganiza el Mundial con EE.UU. y Canadá, socios esenciales para comercio, inversión y seguridad.
Más grave aún es el timing: mientras circulan rumores (y reportes previos) sobre posibles revisiones de visas estadounidenses a políticos mexicanos críticos del gobierno de Trump, Noroña convierte su visita en acto de rebeldía teatral. El mismo legislador que ha disfrutado de viajes y estilo de vida en Occidente ahora posa con quienes generan fricciones diplomáticas. No aporta nada concreto a México; solo alimenta divisiones, distrae de prioridades nacionales y refuerza la imagen de un político más pendiente de reflectores internacionales que de defender los intereses reales del país. Un senador responsable priorizaría prudencia, no coqueteos que complican relaciones clave.



