Otro derrame “contenido”: Pemex y la 4T siguen envenenando el mar mientras niegan la crisis
Pemex sella fuga de hidrocarburos en Progreso, Yucatán, tras denuncias de pescadores
Yucatán.- Pescadores de Progreso, Yucatán, llevan semanas alertando de una fuga activa de hidrocarburos que ahora tiñe de negro las playas. Pemex reconoció manchas visibles a la altura de los pilares 35 del viaducto antiguo y asegura que la fuga de “producto remanente” fue controlada desde el 17 de abril. Versiones de testigos y reportes locales contradicen la narrativa oficial: el daño no es nuevo ni menor, y las manchas ya son imposibles de ocultar.
Este no es un incidente aislado. Es el enésimo ecocidio bajo una empresa estatal que acumula derrames, incendios y “gotitas” mientras presume soberanía energética. La falta crónica de mantenimiento, la opacidad y la lentitud para responder a las comunidades afectadas —pescadores que viven del mar— revelan la misma incompetencia y arrogancia que se repite en cada costa mexicana. Claudia Sheinbaum y Rocío Nahle heredaron y profundizaron un Pemex quebrado, contaminante y sin rendición de cuentas real.
Lo más indignante es la normalización: comunicados tibios, excusas repetidas y un gobierno que sigue priorizando narrativa sobre solución. Mientras las playas se ennegrecen y los ecosistemas agonizan, la 4T celebra “contención”. México no aguanta más este desastre ambiental disfrazado de transformación. Urge un cambio radical en Pemex o seguirán contando “gotitas” hasta que el Golfo entero sea un cementerio negro.



