Pemex: otro cambio de butaca mientras el barco se hunde
Sheinbaum releva al director de Pemex en medio de la crisis
CDMX.- Claudia Sheinbaum anunció ayer la salida de Víctor Rodríguez Padilla de la dirección de Pemex y nombró en su lugar a Juan Carlos Carpio. El anuncio llega en medio de un desastre acumulado: pérdidas millonarias históricas, derrames ambientales en el Golfo de México sin rendición de cuentas clara y una empresa estatal que sigue operando más como caja chica que como entidad productiva.
El relevo no es reforma, es rotación de piezas en un engranaje fallido. Rodríguez Padilla deja el cargo sin que se haya esclarecido plenamente su responsabilidad en los incidentes más graves de los últimos meses, y el nuevo titular hereda el mismo modelo centralizado, opaco y subordinado al poder político que ha llevado a Pemex al borde del colapso técnico y financiero. Cambiar de capitán no arregla un buque con casco roto.
Lo grave no es solo la incompetencia técnica, sino la impunidad sistemática. Mientras la presidenta presenta el movimiento como un ajuste rutinario, la ciudadanía observa el mismo patrón de siempre: funcionarios que entran y salen sin consecuencias, mientras la paraestatal sangra recursos públicos y el Golfo paga el precio ambiental. Otro “cambio” cosmético que confirma que, en este gobierno, Pemex no se rescata; solo se administra su deterioro.



