PEMEX sigue envenenando el sureste: la “soberanía energética” que huele a azufre y muerte
Pemex sigue emitiendo contaminantes visibles en Tabasco, Veracruz y Chiapas
CDMX.- Las instalaciones de Pemex en Tabasco, Veracruz y Chiapas siguen vomitando contaminantes al aire y al agua de forma impune, como lo muestra la imagen satelital GOES-19 del 6 de mayo de 2026. Plumas de humo y gases tóxicos se elevan sin control, especialmente al sur de Las Choapas, Veracruz, donde persisten los daños de explosiones recientes en pozos como el Krem-1, con derrames que han matado ganado y contaminado arroyos. A esto se suma la fuga operativa reportada el 7 de mayo en la Refinería Olmeca de Dos Bocas, Tabasco, en tanques de residuo de vacío, que activó protocolos de emergencia.
Esta no es una anomalía, sino el resultado previsible de una empresa estatal quebrada, sobreexplotada y sin rendición de cuentas reales. Entre 2020 y 2025 se registraron más de 3 mil 951 derrames en Pemex, con el 76% concentrado en el corredor del Golfo (Veracruz, Tabasco y zonas aledañas), afectando ríos, playas y manglares. El gran derrame de febrero-abril 2026 en el Golfo, originado en instalaciones de Pemex en Cantarell y ocultado inicialmente, dejó cientos de kilómetros de costa contaminada, pescadores en la ruina y fauna muerta, mientras el gobierno minimizaba los hechos.
La crítica es dura porque la hipocresía lo merece: un gobierno que presume soberanía y transición energética permite que Pemex opere como ecocida crónico, sin multas serias, inversión efectiva ni transparencia. Los afectados del sureste pagan con salud, economía y futuro esta “4T verde” que en la práctica es negra, tóxica y letal. Basta de humo y promesas vacías.



