Persecución descarada: Morena convierte un golpe al narco en cacería contra Maru Campos
Maru Campos comparecerá ante la FGR hoy miércoles como testigo por el operativo en narcolaboratorio de Chihuahua
Chihuahua.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, acudirá hoy miércoles 27 de mayo a las 10:00 horas a la FGR acompañada de su abogado Roberto Gil Zuarth. El citatorio la llama como testigo por el desmantelamiento de un enorme narcolaboratorio en el municipio de Morelos, Sierra Tarahumara, en abril pasado, donde se decomisaron más de 55 mil litros de sustancias, 50 toneladas de precursores y casi 2 mil litros de metanfetamina.
Maru afirma que conocía la existencia del operativo, pero nunca lo gestionó, autorizó ni fue informada de la presencia de agentes extranjeros. Dos de ellos murieron después en un accidente. Su defensa lo califica como violación al fuero constitucional y “persecución política”. Gil Zuarth llegó más lejos: advirtió que cualquier exceso podría rayar en un “golpe de Estado” a la Constitución.
El PAN cerró filas. Su dirigente nacional, Jorge Romero, lo llamó claro ataque porque Maru “combatió al crimen organizado” mientras Morena “protege a quienes cogobernaron con él”. La respuesta de Morena no se hizo esperar: la dirigente Ariadna Montiel recordó el viejo “Cártel inmobiliario” del PAN en la CDMX para equiparar corrupciones.
Hasta aquí los hechos verificados.
Esto huele a vendetta pura. La FGR, controlada por el gobierno federal, elige con lupa a quién cita y a quién ignora. Mientras persigue a una gobernadora de oposición por un operativo que ella misma presentó como éxito, mira hacia otro lado con gobernadores morenistas señalados por nexos mucho más graves y con expedientes abiertos. La hipocresía es insultante.
Sí, el PAN tiene su historial de corrupción inmobiliaria y no puede dar lecciones de pureza. Pero convertir un decomiso millonario en un caso federal contra una mandataria estatal, justo después de sus declaraciones en medios, no es justicia: es uso político de las instituciones. En un país donde el narco sigue matando y controlando territorios, el gobierno prefiere cazar opositores que fortalecer el Estado de derecho.
Maru irá, defenderá que no sabía de extranjeros y dejará claro que no se doblega. El mensaje es evidente: en México 2026, combatir al narco desde la oposición puede costarte una citación… o algo peor. La 4T no persigue delincuentes, persigue rivales. Punto.



