¡Playas “limpias” y listas para Semana Santa!: El derrame que el gobierno no quiere que veas
Playas “limpias” para Semana Santa: la versión oficial frente a las imágenes del Golfo
CDMX.- Desde el 2 de marzo, pescadores y vecinos del Golfo de México empezaron a reportar manchas de hidrocarburos en Coatzacoalcos, Veracruz. Hoy, 27 de marzo, la mancha ya cubre más de 630 kilómetros de costa, desde Tabasco hasta Tamaulipas, afectando playas como Miramar en Ciudad Madero.
La Secretaría de Marina (SEMAR) y la presidenta Claudia Sheinbaum insisten: “Las playas turísticas están limpias y seguras para Semana Santa”. El secretario Raymundo Pedro Morales lo repitió ayer con cifras: 2,200 elementos desplegados, drones, barreras y 430 toneladas recolectadas en 223 km. Dicen que el origen es “un buque no identificado” fondeado cerca de Coatzacoalcos más dos emanaciones naturales de chapopoteras (una a 5 millas del puerto y otra en Cantarell). Descartan cualquier vínculo con el incendio de Dos Bocas.
Pero las cámaras de pescadores y activistas cuentan otra historia. Videos y fotos muestran el mar vomitando chapopote negro y pegajoso en playas veracruzanas y tamaulipecas. El alcalde de Ciudad Madero salió a decir que Playa Miramar estaba impecable… y en minutos pescadores le respondieron con imágenes del petróleo pegado a las redes y a la arena. SEMAR habla de “gotitas”; la realidad es un ecocidio que ya dejó tortugas, aves y al menos un delfín cubiertos de crudo.
Semarnat y Profepa minimizan: “Solo un delfín muerto, sin relación, y seis animales atendidos”. Greenpeace y comunidades locales denuncian falta de transparencia y que la limpieza se concentra en zonas turísticas mientras manglares y playas remotas siguen olvidadas.
Crítica sin anestesia: Una vez más, el gobierno prioriza el billete del turismo sobre la gente y el medio ambiente. Les dicen a los visitantes que todo está perfecto para que lleguen las familias en Semana Santa, pero el chapopote sigue llegando con las olas. ¿Y la salud? ¿Y los pescadores que no pueden trabajar? ¿Y la fauna que muere? Eso parece importar menos que llenar hoteles.
Ojo: si planeas ir a Veracruz, Tabasco o Tamaulipas —estados que además arrastran problemas de seguridad—, mejor ni te acerques a esas playas. Tu salud te lo agradecerá. El mar no miente, aunque el gobierno sí.




