¿Proteínas animales: villanas o aliadas? Un estudio desafía los mitos sobre la carne
Un análisis de la Universidad McMaster sugiere que el consumo de proteínas animales podría tener un efecto protector contra cáncer y enfermedades cardiovasculares
EU.- En un mundo donde las dietas veganas y las alertas contra la carne roja dominan los titulares, un nuevo estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition llega para poner las cosas en perspectiva. Investigadores de la Universidad McMaster, liderados por el profesor Stuart Phillips, analizaron datos de casi 16.000 adultos estadounidenses del NHANES III –un seguimiento nacional de salud que abarcó hasta 31 años–. Los resultados: un alto consumo de proteínas animales no solo no eleva el riesgo de mortalidad general, sino que parece ofrecer un modesto efecto protector contra el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.
Pero vayamos con calma. El estudio es observacional, lo que significa que detecta asociaciones, no causalidades directas. Ajustaron variables como edad, sexo, tabaquismo y actividad física, pero factores como el procesamiento de la carne (¿fresca o ultraprocesada?) o el equilibrio general de la dieta podrían influir. Phillips lo resume bien: "Hay mucha confusión sobre las proteínas; este trabajo aporta claridad basada en evidencia". Sin embargo, críticos señalan que estudios previos, como los de la OMS sobre carne procesada y cáncer, siguen vigentes, recordándonos que no todo es blanco o negro en nutrición.
En contexto, esto choca con narrativas anti-carne impulsadas por preocupaciones ambientales –la ganadería emite gases de efecto invernadero– y éticas. Pero desde el punto de vista de la salud humana, datos como estos cuestionan dogmas: humanos evolucionamos consumiendo proteínas animales, y en poblaciones con deficiencias nutricionales, podrían ser clave. No es un cheque en blanco para asados ilimitados, sino un llamado a dietas equilibradas. Al final, como siempre en ciencia, un estudio no lo resuelve todo; esperemos réplicas.