“Pruebas, pruebas y más pruebas”: En 2019 detuvimos a Ovidio sin una sola prueba… Hoy Sheinbaum exige expediente completo a EE.UU. para proteger a sus narco-políticos
Sheinbaum exige “pruebas” a EE.UU. antes de actuar contra Rocha Moya y otros nueve señalados por narcotráfico
CDMX.- Claudia Sheinbaum rechazó este jueves actuar de inmediato contra los 10 mexicanos señalados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. No se trata de detenciones ni extradiciones exprés, insistió: la “cuarta vía” es exigir pruebas. Su mensaje, repetido con insistencia científica, suena a protección descarada.
El contraste es brutal: en 2019, el propio Alfonso Durazo reconoció que fueron por Ovidio Guzmán sin orden de aprehensión mexicana ni pruebas locales. Solo bastó una orden provisional de extradición de EE.UU. para mover al Ejército. Hoy, con Rubén Rocha Moya y otros en la mira, el gobierno exige un expediente completo antes de mover un dedo. Hipocresía de manual.
No es torpeza. Es cálculo político. Sheinbaum prioriza blindar a un gobernador sinaloense clave para Morena antes que cumplir con tratados bilaterales vigentes desde 1978, que permiten detención provisional sin necesidad de pruebas de inmediato. Mientras, la FGR “no ve nada” en México, pero Washington sí. El mensaje al socio comercial es claro: preferimos pelear con el vecino que limpiar nuestra casa.
Esta postura no solo debilita la relación bilateral en un momento económico delicado. Expone la podredumbre estructural: un gobierno que congeló cuentas a Rocha y su hijo, pero ahora actúa como abogado defensor. El mismo que aplaudió prisión preventiva oficiosa y extradiciones rápidas cuando le convenía, hoy exige “pruebas irrefutables” para los suyos.
México no necesita más discursos de soberanía barata. Necesita un presidente que priorice al país sobre el partido. Hasta ahora, Sheinbaum elige lo segundo. Y el costo lo pagamos todos.



