¡Puñalada por la espalda! Sheinbaum regaña a petistas y verdes: “No olviden por qué están en el poder” tras su traición en la reforma electoral
¡Regaño presidencial al descubierto: Sheinbaum pierde el control y el PT se rebela!
CDMX.- Reginaldo Sandoval, coordinador del PT en la Cámara de Diputados, no se mordió la lengua al rechazar la reforma electoral de Claudia Sheinbaum, calificándola como un “retroceso democrático” que amenaza con instaurar un “partido de Estado” al eliminar plurinominales y alterar el sistema de representación. En entrevistas Sandoval reiteró que sus 49 diputados votaron en contra porque la iniciativa margina a las minorías y viola principios históricos de la izquierda, recordando su lealtad a AMLO desde 2006 pero advirtiendo que no aceptarán un pensamiento único. Fuentes confirman que el PT analizó el predictamen sin cambios y lo descartó, priorizando la democracia sobre la obediencia ciega.
El regaño presidencial fue evidente y patético: Sheinbaum, furiosa por el fracaso en San Lázaro –donde solo se lograron 259 votos a favor frente a 234 en contra–, espetó a los petistas que “no olviden por qué están en el poder”, un tono autoritario que huele a amenaza velada. Sandoval respondió con indignación, acusando al gobierno de tratarlos “como extraños” pese a su alianza histórica, exponiendo cómo la “4T” se desmorona por caprichos presidenciales que ignoran a sus propios aliados.
Esta debacle no es solo un tropiezo técnico, sino la prueba irrefutable de que la “4T” es un castillo de naipes sostenido por oportunismos frágiles. Ricardo Monreal, zalamero como siempre, alabó la “generosidad femenina” de Sheinbaum por retomar el diálogo en Palacio Nacional, insinuando que un hombre habría sido más duro –un comentario machista y ridículo que minimiza la crisis-.
Esta farsa revela la hipocresía del régimen: Sheinbaum, heredera de un movimiento que prometía inclusión, ahora recurre a regaños para imponer reformas que concentran poder y pisotean la pluralidad. Si el PT y PVEM priorizan sus curules sobre la sumisión, es porque el oficialismo es un nido de oportunistas; México no necesita más autoritarismo disfrazado de transformación, sino líderes que unan en vez de dividir con pataletas presidenciales.



