¿Quién miente: Sheinbaum o Harfuch? La vergonzosa contradicción que expone al gobierno en el caso Rocha
Sheinbaum contradice a Harfuch: ¿quién pidió protección a Rocha?
CDMX.- En pleno escándalo por las acusaciones de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya —gobernador con licencia de Sinaloa, señalado por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa—, el gobierno federal se descoordinó de forma burda. El 4 de mayo, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, afirmó en Sinaloa que Rocha no solicitó protección y que la decisión fue una recomendación interna del gabinete tras una evaluación de riesgo. Nueve días después, la presidenta Claudia Sheinbaum lo contradijo frontalmente: “fue el propio Rocha el que lo solicitó”.
Esta torpeza no es un detalle menor. Revela un gobierno que improvisa narrativas sobre la marcha mientras protege a un funcionario bajo la mira internacional, sin fuero pero con escoltas de la Guardia Nacional. Harfuch insiste en que “no se detectó conducta ilícita” y que Rocha colaboró en operativos; Sheinbaum valida la protección como algo rutinario. ¿A quién creer? La contradicción no solo es torpe, sino indignante: en lugar de claridad y transparencia ante acusaciones graves de narcotráfico, ofrecen versiones opuestas que erosionan cualquier credibilidad.
En un país harto de opacidad y encubrimientos, esta pelea interna entre la Presidenta y su secretario de Seguridad huele a control de daños mal hecho. Alguien está mintiendo. Y mientras discuten quién pidió los guardaespaldas, México sigue esperando respuestas serias sobre hasta dónde llega la podredumbre en Sinaloa.



