“¡Quien no cría, que no joda!”: la “Ley Cazzu” llega al Congreso y apunta directo al cuello de los padres ausentes
Diputada del PVEM impulsa “Ley Cazzu” en Michoacán para facilitar movilidad de menores ante abandono parental
Michoacán.- La queja pública de la argentina Julieta Cazzuchelli —“necesito un permiso para viajar con mi hija… ya va a pasar más de un año y no lo tengo”— encendió la mecha. En una entrevista reciente, la cantante reveló cómo el padre de su hija le bloquea giras internacionales, y eso bastó para que la diputada Sandra Arreola Ruiz (PVEM) presentara en el Congreso de Michoacán la iniciativa conocida como “Ley Cazzu”. La propuesta busca reformar el marco legal para que el progenitor custodio pueda autorizar pasaportes y viajes sin necesidad de la firma del otro cuando exista abandono o incumplimiento alimentario recurrente.
El caso Cazzu-Nodal, que lleva meses en redes y medios, no es aislado: miles de familias mexicanas viven lo mismo. La iniciativa prioriza el “interés superior del niño” (artículo 4 constitucional) y apunta a mecanismos más ágiles para evitar que pleitos entre adultos conviertan a los menores en rehenes. Datos del propio Congreso michoacano y reportes de medios locales confirman que la diputada la presentó formalmente esta semana, inspirada directamente en el conflicto mediático.
Está bien que un caso famoso ponga el reflector en un problema real, pero huele a oportunismo legislativo. ¿Por qué ahora, con reflectores, y no antes con las madres anónimas que llevan años en juzgados? La ley puede ayudar a desatascar trámites, sí, pero no resuelve el fondo: un sistema que no cobra pensiones ni ejecuta custodias. Mientras tanto, la niña de Cazzu sigue varada y miles más también. Buen titular, pero ¿realmente cambiará algo?



