¿Reforma Electoral a toda marcha?: Monreal impone ritmo para remodelar el INE
Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, dio a conocer este lunes la ruta legislativa para la reforma electoral impulsada por el gobierno federal
CDMX.- En un anuncio que sacude el tablero político mexicano, Ricardo Monreal, líder de Morena en la Cámara de Diputados, presentó una hoja de ruta detallada para la reforma electoral impulsada por la 4T. El plan, delineado en siete fases, arranca con el diseño técnico-jurídico de la iniciativa constitucional en enero de 2026 y busca su aprobación en el Congreso antes de finales de marzo. Incluye ajustes presupuestarios, reformas a leyes secundarias como la LGIPE y COFIPE, y hasta el nombramiento de nuevos consejeros del INE a partir de abril, con implementación operativa en junio. Fuentes como El Economista y Milenio confirman que el objetivo es optimizar el financiamiento a partidos, mejorar la representación de minorías y reorganizar elecciones locales, todo bajo el paraguas de una mayoría legislativa que facilita su avance.
Sin embargo, este cronograma no pasa desapercibido en un contexto de polarización. Tras el triunfo arrollador de Morena en 2024, que le otorgó control en ambas cámaras, la reforma evoca los intentos previos de AMLO por recortar el INE, criticados por debilitar la autonomía electoral. Publicaciones en La Jornada y Reporte Índigo destacan que, aunque se vende como una medida de eficiencia, opositores la ven como un paso hacia la concentración de poder, similar a controversias pasadas que generaron protestas masivas. Monreal asegura que “nada frenará” el proceso, pero analistas advierten riesgos en la transición, especialmente con elecciones intermedias en el horizonte.
Las reacciones en redes no se hicieron esperar: en X, usuarios comparan el plan con tácticas populistas en Venezuela, alertando sobre un posible “fraude electoral”, mientras que simpatizantes lo aplauden como un avance necesario. Con datos verificados de la Cámara de Diputados, queda claro que esta reforma podría reconfigurar el panorama para 2027, pero su éxito dependerá de si logra sortear impugnaciones judiciales y el escrutinio público, en un México donde la confianza en las instituciones ya pende de un hilo.





