Acatlán, Puebla.— En el corazón de la Mixteca poblana, a tres horas y media de la capital y en la frontera con Oaxaca, el municipio de Acatlán de Osorio se quedó sin gobierno. Su presidenta municipal, la morenista Guadalupe Lucero Bárcenas, presentó su renuncia voluntaria, definitiva e irrevocable ante el Congreso del Estado, junto con ocho de los nueve integrantes de su Cabildo, para poner fin a una crisis de ingobernabilidad que mantiene tomada la presidencia municipal desde el 15 de junio.
La Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales confirmó que recibió el escrito de Bárcenas y las renuncias de los regidores Juliana Isabel Jiménez Velázquez, América Andrea Domínguez Juárez, Juan José Gómez García, Luis Escamilla González, Maricruz Bello, Lourdes Beatriz Maceda, María Cruz Sánchez Romero y del síndico David Fernando Chico. Solo falta el regidor Jesús Reyes Ramírez, citado a comparecer este 10 de septiembre.
El conflicto que detonó la caída masiva del Ayuntamiento tiene dos versiones. El Cabildo acusa a la alcaldesa de opacidad en el manejo de recursos, malos manejos de cuentas, viajes al extranjero y falta de legalidad, señalamientos que ya investiga la Auditoría Superior del Estado (ASE) y la Fiscalía General del Estado.
Bárcenas, por su parte, acusa a los regidores de haber provocado la ingobernabilidad a propósito para quedarse con el control del Ayuntamiento. Afirma que le exigían ganar los 77 mil 914 pesos que ella percibe al mes, que no sesionaban en sus comisiones y que orquestaron el plantón que lleva más de dos meses frente al palacio, con cierre de la carretera de acceso a Acatlán. En entrevista con Adela Micha, la edil aseguró incluso que el plantón tiene nexos con el grupo criminal “Los Rojos”, que recibió amenazas de muerte y que en 2023 le colocaron una bomba en su domicilio cuando era precandidata.
Ante el punto muerto, la Secretaría de Gobernación estatal intentó mediar sin éxito y turnó el caso al Congreso, que abrió el expediente CGPC/HCE/001/2026 para analizar la revocación de mandato de ambas partes antes del 15 de septiembre. La renuncia colectiva es la salida negociada para evitar la destitución formal.
¿Y qué pasó con la mamá? ¿La va a suplir?
No. Ese fue uno de los puntos más cuestionados durante la crisis. Bárcenas sí incluyó a su madre como suplente en su planilla, lo que generó acusaciones de nepotismo.
La propia alcaldesa aclaró que su madre es médica de profesión, tiene otras ocupaciones y no está interesada en asumir la Presidencia Municipal. Además, descartó que cualquier integrante del Cabildo actual pueda quedarse al frente.
Con la renuncia de la titular y de su suplente de facto, la ley no permite el ascenso automático. El Congreso de Puebla tendrá que disolver el Ayuntamiento y nombrar un Concejo Municipal que gobierne Acatlán de Osorio hasta que se defina la situación jurídica.
La diputada de Movimiento Ciudadano, Fedhra Suriano, pidió que las renuncias se ratifiquen de forma personal ante el Pleno para descartar que hayan sido firmadas bajo coacción.



