Renuncia exprés en la FGR: Ulises Lara se va tras seis meses y deja más dudas que respuestas
El funcionario, designado por Ernestina Godoy en enero de 2026, presentó su renuncia por motivos personales. Hasta el momento, la institución no ha informado quién lo sustituirá
CDMX.- Ulises Lara López presentó su renuncia como titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes y vocero de la Fiscalía General de la República (FGR), cargo que ocupaba desde enero de este año tras ser designado por Ernestina Godoy Ramos. “Motivos personales” es la única explicación oficial que ha trascendido hasta ahora, sin que la institución haya adelantado el nombre de su sustituto. En menos de medio año, el funcionario que fungía como cara pública de la dependencia en casos de alto perfil abandona el puesto, justo cuando la FGR enfrenta cuestionamientos recurrentes sobre su capacidad operativa y coordinación con agencias internacionales.
El nombramiento de Lara López ya cargaba desde el origen con señalamientos serios. Sociólogo de formación —no abogado—, arrastraba críticas fuertes de su paso por la Fiscalía de la Ciudad de México, donde se le cuestionó el cumplimiento de requisitos legales para encabezar una procuraduría y se le vinculó a intervenciones polémicas, como la que evitó la detención de un exgobernador priista. Que Godoy lo llevara a un área estratégica de la FGR federal dedicada a investigaciones relevantes refuerza la percepción de un sistema de lealtades políticas por encima de perfiles técnicos. Seis meses después, la salida repentina sin mayor detalle no desmiente esa lectura: parece más un ajuste interno que una renuncia voluntaria por asuntos estrictamente personales.
La FGR no puede permitirse este nivel de opacidad y rotación exprés en puestos clave. Cuando el vocero y responsable de asuntos sensibles se va sin explicación creíble y sin relevo inmediato, la institución proyecta debilidad e inestabilidad justo en un momento en que la confianza ciudadana e internacional ya está erosionada. Si realmente fueron “motivos personales”, que lo diga con claridad; si hay otra razón, ocultarla solo alimenta las sospechas de que en la Fiscalía de Godoy prima la supervivencia política sobre la procuración de justicia. La ciudadanía merece hechos, no comunicados vagos.



