¿Revolución en el aire o discriminación encubierta? Southwest endurece reglas para pasajeros de talla grande
La aerolínea implementará una política que requiere la compra anticipada de un asiento extra para pasajeros que no quepan entre los reposabrazos, con reembolsos condicionados
EU.- Southwest Airlines, la aerolínea texana famosa por su modelo de bajo costo y asientos libres, está dando un giro radical que podría dejar a muchos viajeros con menos espacio y más gastos. A partir del 27 de enero de 2026, los pasajeros que "invadan" el asiento vecino —es decir, aquellos que no quepan entre los reposabrazos bajados— deberán comprar un boleto adicional de antemano, y solo obtendrán reembolso si el vuelo sale con al menos un asiento vacío y cumplen condiciones estrictas, como que ambos boletos sean de la misma clase tarifaria y la solicitud se haga en 90 días. Esta medida, anunciada en medio de una oleada de cambios en la compañía, ha generado controversia al complicar el viaje para personas con obesidad, un grupo que antes veía en Southwest una opción inclusiva.
El contexto no es casual, Southwest enfrenta presiones competitivas y busca ingresos extras, como ha sucedido con la introducción de cobros por maletas facturadas y el fin del embarque abierto en favor de asientos asignados. Históricamente, la aerolínea permitía asientos extras gratuitos en el aeropuerto o reembolsos flexibles, lo que la convertía en favorita para viajeros de talla grande. Ahora, el costo adicional —de 300 a 400 dólares por vuelo, según expertos— podría disuadir a presupuestos ajustados, exacerbando la ansiedad en vuelos llenos.
Críticamente, esta política roza la discriminación: Tigress Osborn, directora de la Asociación Nacional para Avanzar la Aceptación de Personas Gordas, la califica de "devastadora", argumentando que apaga "el único faro de esperanza" para muchos que evitan volar por temor al acoso. Por otro lado, defiende la equidad para pasajeros promedio, que pagan por un asiento completo sin invasiones. Southwest insiste en que su enfoque sigue siendo "más generoso" que rivales como Delta o American, que no ofrecen reembolsos. Sin embargo, en un mundo donde la obesidad afecta al 42% de los adultos estadounidenses, según datos del CDC, esto plantea preguntas éticas: ¿prioriza ganancias sobre accesibilidad, o es un paso necesario para la sostenibilidad operativa?
En resumen, mientras Southwest se alinea con la industria, este cambio podría alienar a un segmento leal, forzando a replantear si la "democratización" del vuelo incluye a todos o solo a quienes quepan en el molde.