CDMX.- Zoé Robledo presentó en la mañanera un plan de 12 acciones para los próximos 120 días (hasta el 24 de febrero de 2027), con una inversión de 11 mil 745 millones de pesos. Incluye un aumento del 8% (4% al tabular y 4% a ayuda de renta) para cerca de 504 mil trabajadores, la basificación de 10 mil 939 empleados con contratos temporales y la contratación de 2 mil 500 especialistas, además de equipos y medidas contra el rezago quirúrgico y el desabasto. El anuncio se dio en medio de protestas de trabajadores y derechohabientes frente a Palacio Nacional, que denuncian falta de insumos en los hospitales. Mientras tanto, la presidenta ha sostenido que no hay crisis de salud en el país.
El plan llega después de que sectores de los trabajadores rechazaran ofertas salariales previas del 6.8% y de años de quejas documentadas por recetas no surtidas, esperas de meses para cirugías, carencia de especialistas y equipamiento deficiente. Robledo lleva desde 2019 al frente del IMSS, bajo los gobiernos de la 4T. Las medidas de basificación y contratación responden en buena parte a demandas laborales inmediatas, no a una corrección de fondo de un sistema que arrastra rezagos desde el sexenio anterior. Prometer abasto y reducción de rezagos en cuatro meses, después de más de siete años de gobierno, revela más la presión de las movilizaciones que una estrategia previa y sostenida.
Insistir en un aumento que ya había sido cuestionado por parte del personal, mientras afuera se protesta por la falta de lo básico y adentro se minimiza el problema, deja claro el desfase entre el discurso oficial y la realidad hospitalaria. Un paquete de acciones emergentes no cancela el deterioro acumulado ni responde a quienes llevan tiempo denunciando que los hospitales operan con carencias. La 4T sigue administrando la crisis con anuncios de corto plazo en lugar de resolverla.
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