¿Robots “inteligentes” o bomba de tiempo? El AgiBot X2 que convirtió un hot pot en campo de batalla
Robot humanoide descontrolado en restaurante de California: empleados lo detienen a la fuerza
EU.- Un robot humanoide AgiBot X2, supuestamente programado solo para entretener, se descontroló esta semana en un restaurante HaiDiLao de Cupertino, California. A petición de un cliente, inició su rutina de baile preprogramada, pero al estar demasiado cerca de una mesa empezó a golpear platos, lanzar palillos y tirar comida por todos lados. Tres empleados tuvieron que sujetarlo a la fuerza —uno incluso agarrándolo por una correa en el cuello— para detenerlo. La cadena aseguró que “no fue un fallo técnico”, solo “espacio reducido”. Nadie resultó herido, pero el video ya suma millones de vistas y revive la misma pregunta incómoda: ¿estos aparatos están listos para convivir con humanos?
No es un caso aislado. Últimamente se han viralizado varios incidentes similares: humanoides en demostraciones de fútbol en China que se caían, tropezaban o actuaban de forma errática al perder el balón, y el Unitree G1 en Macao que persiguió a una señora de 70 años hasta asustarla tanto que terminó hospitalizada del susto. En todos los casos, las empresas responden con la misma excusa: “movimientos preprogramados” o “espacio inadecuado”.
El problema es claro. Mientras las marcas venden estos robots como el futuro amigable, la realidad muestra que basta un metro cuadrado de más o de menos, o un comando mal interpretado para que pasen de simpáticos a peligrosos. Si ni siquiera controlan un baile en un restaurante, ¿qué pasará cuando los suelten en calles, hospitales o escuelas? La tecnología avanza, sí… pero el sentido común parece quedarse atrás.



