Ruptura en el corazón de Morena: Diputados rebeldes acusan a Layda Sansores de presiones autoritarias
Diez de los 16 diputados locales de Morena en Campeche anunciaron romper comunicación con la gobernadora Layda Sansores, por presiones para aprobar deuda de mil mdp
Campeche.- En un golpe inesperado al interior de Morena en Campeche, diez de los dieciséis diputados locales del partido han roto públicamente con la gobernadora Layda Sansores, denunciando presiones para aprobar un crédito de mil millones de pesos destinado a compensar recortes presupuestales federales para 2026. El video difundido muestra a uno de los legisladores, visiblemente tenso en la tribuna del Congreso estatal, exponiendo cómo se les exige respaldar esta deuda sin debate real, bajo amenaza de represalias. Este episodio no surge de la nada: Sansores, conocida por su estilo confrontacional, ha acumulado enemigos incluso en su propio bando, recordando sus pasados choques con figuras como Alejandro “Alito” Moreno del PRI, donde audios filtrados y expropiaciones de terrenos han marcado una gestión plagada de controversias.
Hasta el momento, no hay respuesta oficial de Layda Sansores a estas acusaciones. Búsquedas en su cuenta @LaydaSansores no arrojan publicaciones recientes sobre el tema, aunque usuarios y analistas ya especulan sobre un posible debilitamiento de su control en el estado. Fuentes confirman que sus conflictos previos con opositores, incluyendo denuncias por violencia política de género contra legisladoras del PRI, pintan un patrón de gobernanza que prioriza la lealtad sobre el consenso, exacerbado por recortes federales que dejan a estados como Campeche en apuros financieros.
Este cisma revela las grietas en el monolito morenista: mientras Sansores defiende medidas drásticas como “necesarias”, los diputados rebeldes argumentan que endeudar al estado sin transparencia equivale a hipotecar el futuro de los campechanos. Si no media una reconciliación rápida, podría escalar a un juicio político o dimisiones masivas, cuestionando no solo su liderazgo, sino la cohesión del partido en regiones periféricas. En un México polarizado, eventos como este subrayan cómo el poder centralizado genera revueltas internas, un eco de las tensiones que han marcado administraciones pasadas.



