Guanajuato, Guanajuato.— Juan Francisco Vera Ayala dejó la delegación de la Fiscalía General de la República en el estado apenas ocho meses después de haber llegado al cargo. Fuentes federales y estatales confirman que su relevo se formaliza este jueves, 24 de septiembre. Hasta el miércoles todavía figuraba en los grupos de trabajo del Gabinete de Seguridad.
La salida ocurre una semana después de que se anunciara, con gran despliegue, el aseguramiento de 59 millones de litros de hidrocarburo en una terminal de San José Iturbide. El operativo se presentó como un golpe histórico contra el huachicol. Días después, el expediente salió de manos de la delegación estatal y lo atrajo la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, en la Ciudad de México.
Ese giro encendió las dudas. La instalación no es un predio clandestino: la opera Gas Natural del Noroeste, filial de Grupo SIMSA, que sostiene que trabaja con permisos vigentes desde hace nueve años y que el combustible almacenado es de terceros. Al día siguiente del cateo, la planta seguía en operación y sin un dispositivo de seguridad visible. La empresa niega irregularidades; la FGR, por su parte, aún no ha acreditado de forma pública que los 59 millones de litros sean producto ilícito.
En los hechos, Vera Ayala paga los platos rotos. Fuentes internas le atribuyen la inteligencia y el manejo inicial del caso. La fiscalía central no ha emitido un comunicado que explique el relevo ni que lo vincule de manera oficial con el operativo. Extraoficialmente, su lugar lo ocupará Norma Quevedo Vázquez, funcionaria de carrera en la FGR.
Vera Ayala había sido nombrado a finales de enero de 2026, en plena presión por la violencia en el estado. Llegó con expediente en delitos de alto impacto, secuestro e hidrocarburos. Su gestión queda marcada por un anuncio que prometía un decomiso récord y terminó convertido en un expediente que ahora se investiga lejos de Guanajuato.



