Sarampión azota México: 31 muertos y casi 10 mil casos en un desastre evitable
Brote de sarampión en México suma 31 defunciones y 9,850 casos confirmados
CDMX.- En medio de una conferencia de prensa en Palacio Nacional, el gobierno federal intentó minimizar el brote de sarampión que azota al país desde 2025, atribuyéndolo a un “fenómeno global” por interrupciones en campañas de vacunación durante la pandemia de COVID-19. Sin embargo, las cifras oficiales revelan una crisis alarmante: 9,850 casos confirmados y 31 defunciones hasta el 16 de febrero de 2026, con Chihuahua concentrando 21 muertes, seguido de Jalisco y Durango con nuevos decesos el fin de semana pasado. El subsecretario Eduardo Clark insistió en que no hay movimientos antivacunas en México y que se han aplicado 1.6 millones de dosis en una estrategia focalizada en 11 estados, pero resbalones como el de Ramiro López –quien sugirió “no embarazarse” antes de rectificar sobre la vacuna en gestantes– exponen la improvisación en la comunicación oficial.
El contexto global no exime la responsabilidad local: mientras la OMS reporta repuntes mundiales, México acumula más casos que el resto de América en 2025, con un brote iniciado en Chihuahua por casos importados en comunidades con bajas coberturas. Especialistas y datos del INSP muestran que las tasas de vacunación cayeron drásticamente desde 2019, dejando a niños de 0 a 7 años con solo 82% de anticuerpos, un rezago que no se corrigió pese a advertencias. La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el legado de AMLO negando desabastos, pero evidencias de subejercicios en salud y priorización de dádivas electorales desmienten su narrativa, convirtiendo una enfermedad erradicada en 1994 en una amenaza nacional.
Esta negligencia criminal es imperdonable: miles de familias pagan con vidas el capricho de un régimen que ignoró la ciencia por populismo, mintiendo descaradamente mientras el sarampión se expande a las 32 entidades. Urge rendición de cuentas, no excusas; de lo contrario, este desastre autoinfligido solo empeorará, exponiendo la ineptitud de Morena y sus aliados en una salud pública en ruinas.





