“Se movió, no descarriló”: el eufemismo de Sheinbaum revive las dudas sobre la seguridad del Tren Interoceánico
“¡No descarriló, solo se movió!”: Sheinbaum le pone salsa al nuevo fracaso del Tren Interoceánico
CDMX.- El pasado 14 de julio, durante la noche, dos unidades articuladas de un tren de carga del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec sufrieron un percance en el kilómetro 230+800 de la Línea Z, entre Nizanda y Chivela, en Asunción Ixtaltepec, Oaxaca. La Secretaría de Marina informó que no hubo lesionados ni afectaciones a la población, se activaron protocolos y se liberó la vía. La presidenta Claudia Sheinbaum lo describió en su conferencia del 16 de julio como un “incidente” en el que “más que descarrilamiento, se movió” porque “no cayeron completamente los vagones”, y aseguró que la Marina ya realiza las revisiones técnicas correspondientes.
Este nuevo evento ocurrió en el mismo tramo donde el 28 de diciembre de 2025 un tren de pasajeros se descarriló, dejando 14 muertos y cerca de un centenar de heridos. El servicio de pasajeros sigue sin reactivarse plenamente meses después, mientras el proyecto —una de las obras emblemáticas y de alto costo para los mexicanos— acumula cuestionamientos sobre mantenimiento, diseño de curvas y operación. Sheinbaum reiteró que las recomendaciones técnicas se implementarán y que esto no afectará los planes de reactivación.
Lo más grave no es solo el percance en sí, sino la insistencia oficial en rebajar su gravedad con eufemismos que ya se usaron tras la tragedia de diciembre. Minimizarlo como un simple “movimiento” de vagones, cuando se trata del mismo punto crítico y de un proyecto multimillonario bajo responsabilidad de la Marina, genera la impresión de priorizar la narrativa sobre la transparencia y la prevención real. Los ciudadanos merecen explicaciones técnicas claras y rendición de cuentas, no juegos semánticos que erosionan la confianza en infraestructuras que se vendieron como seguras y transformadoras.



