Senado entierra su peluquería VIP: Mier la cierra tras escándalo, pero nadie responde quién la reabrió
Senado clausura definitivamente su salón de belleza tras polémica por privilegios
CDMX.- El cierre “definitivo” del salón de belleza del Senado anunciado por Ignacio Mier huele a puro teatro barato para apagar el escándalo que estalló hace unas semanas. El presidente de la Jucopo asegura que “no generó ningún gasto”, pero eso es una mentira descarada: el espacio, la luz, el agua, el tiempo laboral de senadoras y diputados que se peinaban en horario oficial... todo eso sale del erario público. Y los documentos que circulan en redes muestran compras de productos a nombre del Senado. ¿Cierre? Más bien cortina de humo para proteger a las promotoras principales, que se beneficiaban del chiringuito mientras predican austeridad.
Este ridículo lujo morenista en plena crisis económica y con millones de mexicanos sin servicios básicos desnuda la hipocresía de la 4T: cierran el salón cuando los medios ya no pueden entrar a grabar, pero nadie asume responsabilidad ni devuelve un peso. Es el colmo de la cínica simulación: gastan en peinados y uñas mientras el país se desangra en inseguridad y pobreza. Si de verdad quisieran transparencia, abrirían auditoría completa y nombres de beneficiarios. Pero no: prefieren el silencio y el “ya pasó”. Patético.
En resumen, otro capítulo de la farsa del “pueblo en el poder”: se peinan con nuestros impuestos y luego cierran el telón para que no veamos el desastre. La indignación es legítima; la impunidad, intolerable.



