Senado se arrodilla: Aprueba entrada de Navy SEALs gringos sin chistar, con Sheinbaum al frente y Morena aplaudiendo
Senado aprueba ingreso de 19 Navy SEALs de EU para adiestramiento conjunto con la Marina mexicana
CDMX.- En una decisión que contradice el discurso nacionalista del gobierno actual, el Senado mexicano aprobó este 11 de febrero de 2026 la entrada de 19 elementos del Equipo 2 de los Navy SEALs estadounidenses para un supuesto “adiestramiento” con fuerzas especiales mexicanas. La Comisión de Marina dio luz verde por unanimidad con 16 votos, y el pleno lo ratificó con 105 a favor, cero en contra y una sola abstención. Las actividades se extenderán del 15 de febrero al 16 de abril en instalaciones de la Marina en Campeche, según fuentes oficiales del Senado. Esta medida llega en un contexto de crecientes presiones de Washington por el control del narcotráfico, revelando cómo el régimen de Claudia Sheinbaum cede terreno pese a sus promesas de independencia.
Lo que choca es la flagrante contradicción con la retórica antiimperialista de Morena, que durante años cacareó sobre la “soberanía” y rechazó cualquier injerencia extranjera. Ahora, con el país sumido en violencia cartelera y una economía dependiente, aprueban esta incursión sin un solo voto en contra, disfrazándola de “cooperación”. Críticos en redes, señalan que esto no es más que una capitulación ante EE.UU., especialmente tras detenciones de capos como la de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024, que tensaron relaciones. Esta aprobación ignora riesgos de espionaje o intervenciones encubiertas, priorizando alianzas geopolíticas sobre la autonomía real.
Y el colmo de la farsa es Gerardo Fernández Noroña, el morenista que se abstuvo en la votación pero posó de héroe declarando que “en México manda el pueblo y nadie más”. ¿Qué soberanía defiende este charlatán, que en lugar de oponerse firme opta por el abstencionismo cobarde? Su pose hueca, capturada en videos virales, no engaña: es puro show para sus fans, mientras vende el país por un puñado de aplausos. Noroña representa lo peor de la política mexicana, un hipócrita que grita independencia pero se pliega al poder cuando conviene.



