Senadora paraguaya Celeste Amarilla califica de “común” insultar a Mbappé con racismo y amenaza con demandarlo
La legisladora justificó su comentario “pequeño mierda negro” alegando que pertenece a “una generación donde eso era normal” y advirtió que presentará cargos por violencia de género
Paraguay.- La senadora paraguaya Celeste Amarilla escaló un escándalo grotesco durante el Mundial 2026 al referirse a Kylian Mbappé con insultos racistas (“pequeño mierda negro”), borrar el mensaje y luego justificarse con la excusa más primitiva posible: “vengo de una generación donde eso era común”. No contenta con eso, amenazó con demandarlo por “violencia de género” si no se disculpaba, invirtiendo roles de víctima y agresor con una desfachatez que roza lo patético.
Este no es un simple desliz. Es la expresión cruda de un racismo clasista y autoritario que algunos sectores políticos latinoamericanos aún normalizan cuando les conviene. Mientras Paraguay intenta proyectar imagen moderna en un Mundial, una representante elegida por voto popular expone la peor cara del país: arrogancia, impunidad y cero autocrítica. Las reacciones internacionales —rechazo masivo en redes, condenas desde Francia y llamados a su destitución— dejan claro que ya no se tolera este tipo de veneno disfrazado de “costumbre generacional”.
Amarilla no solo daña la imagen de Paraguay; encarna todo lo que está mal en la política regional: funcionarios que abusan del cargo para escupir odio y luego victimizarse. Debería ser removida de inmediato. Este tipo de figuras tóxicas no merecen senaduría, merecen olvido.



