Sergio Mayer: El Diputado que "pierde" millones y huye al reality show
Diputado Mayer pide licencia indefinida para entrar a 'La Casa de los Famosos'
CDMX.- En un país ahogado por crisis económicas y tensiones diplomáticas con Estados Unidos, el diputado morenista Sergio Mayer Bretón decide que su prioridad no es legislar, sino encerrarse en “La Casa de los Famosos” de Telemundo. Con una excusa tan endeble como risible –dice que es para “reflexionar” sobre la relación bilateral y promover la cultura latina a través de realities y redes–, Mayer solicitó licencia indefinida, dejando un rastro de irregularidades patrimoniales que huele a opacidad y posible corrupción. ¿Representación popular o circo personal? Esto es una burla al electorado.
Según una investigación de Emeequis, Mayer “se volvió pobre” bajo la 4T: de su declaración patrimonial inicial en 2021 a la de 2025, desaparecieron una camioneta de lujo, obras de arte valuadas en 50 millones de pesos y dos propiedades. Además, reportó la compra de una casa de 1,100 metros cuadrados y dos terrenos de 500 m² cada uno... por cero pesos. ¿Regalos del cielo o maniobras para ocultar el origen real? Expertos en anticorrupción consultados por el medio señalan que declarar valores en cero es una táctica común para evadir escrutinio fiscal y conflictos de interés, especialmente en un servidor público. Para colmo, oculta su participación en ocho empresas, seis de ellas en el sector del entretenimiento, justo cuando presidía la comisión respectiva en la Cámara. ¿Coincidencia o abuso de poder?
El historial de Mayer como legislador es patético: 53 faltas en 62 sesiones, solo cinco iniciativas presentadas –una para una moneda conmemorativa, nada menos– y ahora, un escape televisivo mientras su oficina en San Lázaro queda en penumbras, como mostró el diputado Gabriel García Hernández en un video viral. Claudia Sheinbaum, al ser cuestionada, lavó manos: “Es asunto de Morena”. ¿Y el compromiso con el pueblo? Ausente, como las propiedades “evaporadas”.
Esta farsa no es aislada; refleja cómo Morena recicla figuras del espectáculo en cargos públicos, priorizando lealtades sobre competencia. Mayer no es un político, es un oportunista que mama del erario –con sueldo millonario– mientras evade rendir cuentas. Urge una auditoría profunda de la SFP y el SAT; de lo contrario, seguiremos financiando payasos en vez de representantes. México merece más que este show de impunidad.




