Sheinbaum abre la puerta al regreso de Rocha Moya: “Sin pruebas de EU, puede volver a gobernar Sinaloa” pese a acusación por nexos con Los Chapitos
“¡Sin pruebas, Rocha vuelve!”: Sheinbaum abre la puerta al gobernador acusado por EU de pactar con Los Chapitos
CDMX.- Claudia Sheinbaum reiteró este martes que Estados Unidos no ha entregado pruebas suficientes contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y dejó abierta la puerta a su regreso al cargo. La presidenta confió en que la Fiscalía General de la República (FGR) esclarezca las acusaciones y recordó que no existe plazo legal en la Constitución de Sinaloa que impida su retorno. Sus declaraciones coinciden con las de los últimos días: “no vamos a cubrir a nadie, pero tampoco acusamos sin pruebas”.
El contexto es ineludible. El 29 de abril de 2026, fiscales del Distrito Sur de Nueva York presentaron una acusación formal contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios sinaloenses por presunta conspiración con “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa. Los cargos incluyen facilitación de tráfico de fentanilo, heroína y otras drogas hacia EE.UU., suministro de armas, protección policial y apoyo político a cambio de sobornos. La investigación detalla reuniones, manipulación de procesos electorales y pagos mensuales a funcionarios por información y resguardo. Rocha negó todo y compareció ante la FGR; hasta ahora México sostiene que no hay elementos suficientes bajo su estándar probatorio.
La postura de Sheinbaum resulta especialmente contundente en su efecto político: mientras Washington acusa con nombres, fechas y mecanismos concretos de complicidad, el gobierno federal opta por la cautela selectiva que protege a un correligionario de Morena. Exigir pruebas es legítimo en principio, pero convertir la ausencia de documentos entregados en vía libre para el regreso de un gobernador señalado por uno de los principales aliados en la lucha contra el narcotráfico envía una señal clara de impunidad institucional. Las relaciones bilaterales en seguridad ya cargan suficiente tensión; blindar a figuras cuestionadas sin una investigación interna visible y exhaustiva solo profundiza la desconfianza y debilita cualquier discurso de “no hay impunidad”.



