Sheinbaum admite que su “reforma judicial histórica” es un caos y la retrasa al 2028
Sheinbaum propone aplazar la elección judicial al 4 de junio de 2028
CDMX.- En su mañanera de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que enviará al Congreso una reforma constitucional para aplazar la elección popular de jueces, magistrados y ministros del 2027 al 4 de junio de 2028. Luisa María Alcalde, consejera jurídica, presentó la iniciativa: menos candidatos por boleta, boletas más simples y una comisión para “unificar criterios”. Ricardo Monreal ya alista el periodo extraordinario en Diputados para discutirla este jueves. Todo, según ellos, para evitar el colapso logístico que el propio INE advirtió hace días: en 2027 coinciden 17 gubernaturas, alcaldías, diputaciones y la renovación judicial.
El INE ya había urgido el aplazamiento en un documento de casi 200 páginas entregado al Congreso. La reforma de 2024, vendida como “democratización”, obligaba a elegir por voto popular a cientos de cargos judiciales en medio de una megaelección. Ahora, apenas a un año y medio de gobierno, Morena reconoce que el invento no estaba listo: ni boletas, ni filtros, ni organización. Lo que prometieron como avance histórico se convirtió en un bodrio operativo que ni ellos pueden manejar.
Esto no es corrección técnica: es confesión descarada de que la reforma fue un capricho autoritario mal planeado, pensado más para someter al Poder Judicial que para mejorarlo. En vez de revertir el error y regresar a la carrera judicial meritocrática, patean la pelota un año más y gastan recursos extras para tapar su propia torpeza. La independencia judicial sigue secuestrada, la ciudadanía sigue sin jueces confiables y Morena sigue demostrando que su “nueva normalidad” es improvisación pura con disfraz de democracia. Patético.



