Sheinbaum apuesta por la credencial universal: ¿El fin de las barreras en la salud pública?
El registro inicia el 2 de marzo y se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2026 en módulos de la Secretaría de Bienestar, con inversión de 3 mil 500 millones de pesos
CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este martes el inicio de la credencialización para el Servicio Universal de Salud, un paso clave hacia la atención médica gratuita e integrada en México. A partir del 2 de marzo de 2026, los ciudadanos podrán registrarse para obtener esta credencial física y digital, que vinculará a usuarios con instituciones como IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, permitiendo acceso a expedientes médicos electrónicos desde cualquier clínica pública. El proceso, con una inversión de 3,500 millones de pesos, se extenderá todo el año en etapas por estados, con el objetivo de cubrir a 98 millones de personas inicialmente y a toda la población para diciembre, aunque podría prorrogarse. Eduardo Clark, subsecretario de Salud, presentó el diseño, enfatizando su rol en garantizar universalidad y continuidad en la atención.
Este anuncio llega en un contexto de persistentes desafíos en el sistema de salud mexicano, marcado por críticas a iniciativas previas del gobierno morenista, como el fallido INSABI y la Megafarmacia del Bienestar, que prometieron cobertura total pero enfrentaron desabastos de medicamentos y burocracia. Voces en redes sociales y expertos cuestionan si esta credencial resolverá problemas estructurales, como la falta de insumos y personal médico, o si solo servirá como herramienta electoral para recopilar datos. Sheinbaum, heredera de las políticas de AMLO, busca diferenciarse impulsando la digitalización, pero el escepticismo crece ante la meta de un sistema universal pleno hasta 2030.
Analíticamente, esta medida podría transformar el acceso a la salud si se ejecuta con transparencia y recursos reales, pero su éxito dependerá de superar las ineficiencias pasadas. Mientras el gobierno celebra el “sueño” de la integración, observadores advierten que sin abasto garantizado de medicinas y equipamiento, la credencial será solo un plástico simbólico. Habrá que monitorear el lanzamiento en marzo para ver si cumple o repite errores históricos.



