Sheinbaum arranca el año con deuda gigante: Coloca 9 mil millones de dólares en bonos soberanos al arranque de 2026
La operación atrajo una demanda de 30 mil millones de dólares de 279 inversionistas internacionales, triplicando el monto colocado y estableciendo un récord por tercer año consecutivo
CDMX.- El gobierno de Claudia Sheinbaum inició 2026 con una emisión de deuda externa por 9 mil millones de dólares, colocados en tres bonos con plazos de 8, 12 y 30 años, a tasas de interés que van del 5.625% al 6.75%. Según la Secretaría de Hacienda, la operación atrajo una demanda de casi 30 mil millones de dólares de 279 inversionistas globales, lo que refleja confianza en el mercado, pero también compromete a futuras administraciones con pagos a largo plazo en un contexto de tasas altas mundiales. No se detalló un uso específico para estos fondos, aunque se enmarca en el financiamiento general del presupuesto, en medio de crecientes preocupaciones por el endeudamiento nacional.
Este movimiento acelera una tendencia preocupante: en solo 14 meses de mandato, la deuda pública ha crecido un 8.68%, pasando de 16.8 billones de pesos en octubre de 2024 a 18.2 billones en noviembre de 2025, según datos oficiales de Hacienda. En comparación, durante el primer año de Andrés Manuel López Obrador, el incremento fue apenas del 1.92%. Analistas como Mario Di Costanzo, exdiputado y experto financiero, advierten que la deuda total ya roza los 19 billones, duplicada desde 2018, y que este año se destinarán 1.57 billones solo a intereses, casi tres veces más que hace ocho años, lo que sugiere un riesgo de quiebra fiscal.
Críticamente, esta estrategia expone vulnerabilidades: mientras el gobierno presume estabilidad, las críticas en redes y desde la oposición, como las de Di Costanzo en X, señalan un endeudamiento irresponsable para sostener programas sociales sin reformas estructurales. Si bien la colocación fue exitosa, el costo a futuro podría agravar la dependencia externa, urgiendo una revisión transparente del gasto público para evitar una crisis heredada.



