Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum arremetió este jueves contra columnistas, comentaristas y medios durante la Conferencia del Pueblo, a los que llamó “chismetócratas” y acusó de sostenerse con rumores sobre su gobierno y su relación con Andrés Manuel López Obrador.
En Palacio Nacional, mientras leía titulares en voz alta, dijo que a veces revisa esos resúmenes “de masoquista”: “Ahí estoy de masoquista leyéndolos”. Calificó las versiones de “puras mentiras” y añadió que “viven de la mentira, del chisme, el chisme está bueno”. Sobre las notas que hablan de un distanciamiento con el exmandatario, resumió el ángulo que, según ella, domina la cobertura: “Que si hay un pleito entre López Obrador y la presidenta, eso es lo que traen ahorita”. Cerró con la idea de que “ya casi nadie los lee”.
El desplante coincide con un reporte reciente de The Wall Street Journal. El diario afirmó que Sheinbaum se está hartando de mantener un tono conciliador frente a la presión de la administración de Donald Trump y a las sanciones estadounidenses contra funcionarios o exfuncionarios mexicanos presuntamente ligados a cárteles. Según fuentes citadas por el WSJ, en una reunión de la semana pasada la presidenta confrontó a responsables de seguridad e inteligencia por planes para congelar cuentas de exfuncionarios vinculados a un gobierno estatal morenista —en aparente alusión a Baja California— y se mostró inusualmente dura con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, al interpretar esas medidas como un esfuerzo para desestabilizar a México y a su gobierno. Sheinbaum criticó al diario, pero reconoció que sí llama la atención a sus funcionarios cuando lo considera necesario.
El episodio se inserta en un patrón más amplio. Desde hace meses la mandataria ha usado la mañanera para desmentir versiones de fisuras internas en la Cuarta Transformación —antes habló de “comentócratas” que repetían el mismo relato— y para elevar el discurso de soberanía frente a Washington. En las últimas semanas lo ha hecho también en actos públicos, al señalar la demanda de drogas de Estados Unidos y rechazar injerencias, mientras Trump insiste en que México está gobernado por cárteles.
La conferencia de este 8 de octubre tuvo, además, otros frentes. Sheinbaum calificó de “mucha grilla” el destape que hizo el senador del PVEM Manuel Velasco de García Harfuch para 2030 y dijo que ningún funcionario de su gabinete está pensando en la sucesión. El gabinete de seguridad revisa un video que circula en redes sobre la supuesta presencia de integrantes de cárteles mexicanos en la guerra de Ucrania.
También se presentaron avances de empresas ligadas a la Defensa, entre ellas el Tren Maya y el Grupo Mundo Maya, y se habló de la coordinación con Jalisco por la calidad del agua en la zona metropolitana de Guadalajara.
El término “chismetócratas” funciona, en ese marco, como descalificación política: reduce a rumor tanto las versiones sobre un pleito con López Obrador como el reportaje del WSJ sobre el malestar con Washington y el regaño interno, sin negar del todo el segundo punto.


